Casoplón, Villa Tinaja, cortijo, mansión, llámalo como quieras pero esta es la historia de cómo una fanfarronada personal puede cambiar el rumbo de la vida política de los españoles. Bienvenidos a la otra cara de los dirigentes de Podemos.
Vox lleva escaso tiempo en el mercado y se vende bien y rápido. No obstante muy pocos pensábamos que algún día podría alcanzar representación parlamentaria por la ley d’Hondt y sobre todo porque su programa se puede calificar de políticamente incorrecto y muy incómodo para el establishment. Sí, un programa incómodo pero racionalmente necesario.
Parece extraño que pudiendo elegir, muchos elijan siempre la peor opción. Pero así es. Debe ser una peculiaridad de la condición humana o lo que yo he llamado en numerosas ocasiones la irracional inteligencia colectiva.
Hoy en día la palabra republicano es un término denostado por culpa, principalmente, de los medios de comunicación que otorgan este apelativo a la izquierda antiespañola y a todos los grupos políticos que desean trocear España como si de una pizza se tratara. Y es que los republicanos españoles son distintos de los republicanos de otros países. En efecto, en cualquier país los republicanos son de derechas e izquierdas, pero ante todo son patriotas y defienden su país sin complejos ni mariconadas, en cambio lo que ocurre en España es que los políticos, con el beneplácito de los medios de comunicación, han ido tuneando este término hasta desvirtuarlo y convertirlo en un atributo cómodo para cualquier pensamiento de izquierdas.
Si el siglo XX lo define la historia como el siglo de la revolución industrial, el siglo XXI pasará a los anales de la historia como el siglo de las comunicaciones en su más amplio espectro de su significado: comunicaciones digitales, terrestres, aéreas y de la información.
Reconozco que el éxito de Vox en Vistalegre no me ha sorprendido nada, de hecho ya lo predije cuando unos días antes del acto comenté en Twitter que Santiago Abascal y Vox habían triplicado sus seguidores en los últimos meses en Twitter. Las RRSS tienen muchas cosas malas, demasiadas, pero son un fiel reflejo de las tendencias de la vida real.
Después de 40 años algunos "Ciudadanos" descubren que hay adoctrinamiento en los colegios, y ahora, estos mismos, tardarán otros 40 años para descubrir que el problema son los dialectos tribales.