El racismo existirá como problema importante y real en el mundo, mientras el sistema quiera que exista para utilizarlo como arma política, Como existirá el machismo, la homofobia y sus variantes xenofobia, transfobia, etc.
Hace ya mucho tiempo que no aprecio ninguna mejora o ventaja en la dimisión o cese de un cargo político despreciable si inmediatamente después de esa dimisión o cese, el susodicho personaje no entra en prisión preventiva hasta el juicio por la causa de esa dimisión o ese cese, sea éste un caso de corrupción, prevaricación, traición, etc.
Por supuesto que hemos perdido libertad, buena parte de la que nos quedaba que no era tanta como nos decían, ya que el sistema antes de la pandemia te decía lo que tenías qué consumir, qué hacer, qué leer, qué ver, qué escuchar, qué decir y hasta qué pensar, pero al menos había cierto margen para la disidencia, disidencia que ya era satanizada, censurada y reprimida pero con cierta libertad de movimientos que aún no eran considerados ilegales, aunque cada vez había más legislación represora contra los de siempre, más jueces dispuestos a aplicarla y más prensa del sistema servil y lacayuna encantada de jalearlo para que el pueblo reconociera como muy peligrosos y como sus enemigos a compatriotas que usaban romper los dogmas de lo políticamente correcto.
¿Quién en estos días de “crisis del coronavirus” no ha escuchado o utilizado frases como «cuando esto acabe», «cuando termine todo esto», «cuando esto pase», para soñar o especular con lo que hará ese esperado día, e imaginar ese futuro ansiado como el que fantasea con lo que haría si le tocara el gordo de la lotería?
Me preocupa mucho más todo lo que rodea al coronavirus que la enfermedad en sí. Me preocupa el coronavirus como me preocupaba el mal de las vacas locas, la gripe aviar, el ébola, la gripe A, el mosquito zika… es decir, me preocupan todas las enfermedades que surgen y que se pueden sumar a las ya existentes que luego, afortunadamente, y que no se nos olvide, en España apenas dejan huella importante en líneas generales, pero me preocupa en su justa medida. Pero repito, lo que más me preocupa es todo lo que rodea al coronavirus. Y me explico.
Mentiría si dijera que me importa mucho que dos partidos del sistema, creados, fomentados y apoyados por el sistema, pacten o dejan de pactar. Me importaría sólo si eso fuera positivo para España, pero evidentemente positivo para España sería la desaparición inmediata de esos dos partidos tan culpables como los demás de la situación actual de nuestra patria. Así que harán lo que el sistema quiera que hagan ya que en el régimen nadie saca los pies del tiesto. Y lo recuerdo un 23 de febrero, 39 años después de un autogolpe de Estado que el sistema tramó y perpetró y que cuando se torció cargó las culpas en los militares engañados y traicionados. El sistema, como la banca en el casino, bueno, y fuera de él, siempre gana.
La reunión, una más, entre traidores abyectos a la Patria, celebrada estos días entre Sánchez y Torra no sólo no va a solucionar el golpe de estado continuo que sufre España en la región catalana, sino que es un paso necesario para que se consume ese golpe que será inevitable o no dependiendo exclusivamente de quienes tengan enfrente. A día de hoy, a nadie en las instituciones, y a muy pocos fuera de ellas.