Feminismo podemita

Cuando la obsesión por obtener la igualdad de género se acaba convirtiendo en fobia al sexo masculino, el loable objetivo de quienes persiguen acabar con la discriminación se acaba transformando en odio y desigualdad, a secas.
Recientemente hemos asistido a un nuevo linchamiento político. David Pérez, alcalde de Alcorcón, afirmaba que "las feministas son a veces mujeres frustradas, amargadas, rabiosas y fracasadas como personas".
Pérez ha pedido disculpas por sus palabras, se ha declarado feminista convencido y aguanta el chaparrón que exige su inmediata dimisión, con duras reprobaciones procedentes de su propio partido.
Al frente del movimiento orquestado para criminalizar al alcalde de Alcorcón se encuentran los élites podemitas. El objetivo de las críticas no es defender los derechos de la mujer, va más allá, pretende pescar en río revuelto. Cualquier circunstancia es aprovechable para buscar votos en las Redes Sociales y de estos temas saben mucho en "Guerrilla", la organización de Trolls morados.

Pablo Iglesias ha defendido públicamente la feminización de la política. Según su criterio, "feminizar" la política no es llevar a las mujeres a cargos importantes, sino dar a la política el mismo trato que daría una madre a sus hijos. Conceptos vacíos dirigidos a colectivos que pueden llevar a los electores a las urnas.
¿Pero son verdaderamente feministas los miembros y miembras de Podemos?
Empecemos por Pablo Iglesias, líder espiritual de la formación, quien manifestó su deseo de "azotar a Mariló Montero hasta que sangrase".

Juan Carlos Monedero, apestado en Podemos por sus chanchullos con Hacienda, llamó "Perra" a una periodista de El País y redactó un cuanto menos, sorprendente Tweet:

Errejón, mano izquierda de Iglesias, ha mostrado su solidaridad con Costa, un conocido rapero inspirador de interesantes letras en apoyo a los derechos de la mujer:
"La pego y la araño, en el culo o en el baño, no voy a dejar de darte hasta que te haga daño".
"Esos ojos de guarra piden bofetón".
"Yo la zurro en los labios, no dice nada, me agarra de los huevos, escupe y traga".

Carolina Bescansa también muestra síntomas de feminidad cuando lleva a su hijo pequeño al Congreso para hacerse la foto y después lo entrega a la chacha para que siga con los cuidados. Muy curioso teniendo en cuenta el sentido de "Feminizar" la política que predica Pablo Iglesias.

Otro reconocido feminista morado es Guillermo Zapata, el humorista metido a adinerado concejal de Carmena.
Por último, no puedo pasar la ocasión de recordar a Echenique, mañico por adopción y enamorado de Dominga.

Para convertirse en portavoz de un movimiento hay que predicar con el ejemplo, y los miembros de Podemos, que muestran demasiado a menudo su apoyo a sujetos como Alfon, acusado de agresión sexual y a Bódalo, condenado por golpear a una embarazada, no son los más adecuados para proclamarse como supremos defensores del feminismo.
Conociendo vuestra catadura moral, las mujeres están más seguras si vosotros estáis lejos.
El Aguijón [Twitter: @Elaguijon_]
Escrito para MEDITERRÁNEO DIGITAL












