Espinar, casta podemita

Seguro que les suena la cara de un agresivo intruso que utilizó la sesión de investidura de Rajoy en el Congreso de los Diputados para amenazar al "ciudadano" Villegas con el parlamentario y democrático grito de ¡Eres un sinvergüenza!.
Se trata del senador Ramón Espinar Merino, un pijoflauta podemita descendiente directo de la peor casta socialista. Ramón Espinar Gallego, el padre ,fue el alcalde más joven de España en Leganés, posteriormente ejerció como portavoz del Gobierno de la Comunidad de Madrid y llegó a ser presidente de la Asamblea madrileña desde 1.983 hasta 1.987.
Espinar Gallego se encuentra actualmente imputado por un delito continuado de apropiación indebida de 178.400 euros por el uso de una tarjeta Black entre los años 2.003 y 2.010. La Fiscalía Anticorrupción pide una pena de prisión de cuatro años para el ex consejero de Bankia por el uso irregular de una tarjeta opaca, con la cual se cubrieron importantes "gastos sociales" como restaurantes, excursiones, ropas de marcas, viajes...
Espinar Merino, el sucesor, ha reconocido que ganó 20.000 € con la compraventa de un piso protegido que nunca llegó a habitar. "Jr", en una vergonzosa rueda de prensa de justificación, "No hay beneficio, lo que hay es una diferencia entre el precio de compra y el precio de venta", ha llegado a afirmar que el dinero se lo había facilitado su padre. Flaco favor a su defensa conociendo el dudoso origen de los ingresos de su progenitor.
¿Declaró Espinar los ingresos obtenidos por la venta de su vivienda de VPO adjudicada a dedo por un compañero de su padre?
¿Tributó Espinar por la donación familiar?
Causalidades de la vida, Espinar participó apenas unos meses después en una charla coloquio sobre la especulación con viviendas públicas. Sobran los comentarios.

Espinar hijo, reconocido activista, colaboró y alentó escraches a otros consejeros de la entidad bancaria mientras guardaba silencio cómplice sobre el uso fraudulento de la tarjeta en su propia casa.
Es llamativa su obsesión con el comunista Moral Santín, perteneciente a Izquierda Unida.


Espinar Merino, archiconocido enemigo del capitalismo, se ha convertido por obra y gracia de la moqueta institucional en un fiel amante del dinero.


En su corta carrera política, Espinar ha demostrado ser ya un reconocido miembro de la casta. Ha sido cazado por la prensa interactuando con su teléfono móvil en las sesiones de la Asamblea y se ha saltado las sesiones de votación en el órgano de representación de los madrileños por estar en un programa de televisión afín al partido. Cabe resaltar que Podemos no sancionó al político por considerar la propaganda periodística como "trabajo".
Las cuentas de Espinar Merino llevan meses en entredicho, ya que su última declaración de ingresos arrojaba un saldo positivo que no concuerda con los gastos. También merece mención la ocultación por el podemita de un sueldo de 60.000 euros como parlamentario mientras intentaba colar un sueldo de 1.640 euros como teleoperador.
No puedo pasar por alto el terrible patinazo de Espinar con respecto a la actuación de la Delegación del Gobierno de Madrid durante el 15M.


Espinar, siempre polémico, también ha pasado por la Comisión de Garantías de Podemos tras haber sido acusado de apropiación de correos electrónicos personales para obtener información privilegiada en su beneficio.
Para Podemos y para Ramón Espinar, la culpa de todas las informaciones filtradas es solamente de la prensa, la maldita prensa independiente que no tiene control.
Para finalizar, un tuit de Espinar resume a la perfección la catadura moral del representante de la gente podemita.
La mujer del César, además de ser honesta, tiene que parecerlo
El Aguijón [Twitter: @Elaguijon_]
Escrito para MEDITERRÁNEO DIGITAL












