Enemigos de la esperanza

Los buenos contadores de historias llegan directamente al corazón del hombre. Los buenos contadores de historias atrapan a los interlocutores. Los buenos contadores de historias, si además las inventan, viven desahogadamente y sacan un importante rédito a sus creaciones y a su interpretación.
Nadia Nerea es una niña de 11 años que sufre tricotiodistrofia, una enfermedad metabólica de carácter hereditario que provoca alteraciones en el pelo, un recubrimiento en forma de film en la piel, envejecimiento prematuro y graves modificaciones neurológicas que desembocan en un déficit intelectual. Como ocurre con todas las enfermedades raras, su tratamiento y estudio depende directamente del apoyo desinteresado de particulares y empresas.
El padre de Nadia, condenado a cuatro años por estafa en 2000 y a ocho meses de prisión en 2004 por el mismo delito, es un experto contador de historias. Según las investigaciones, Fernando Drake Blanco ideó una trama que le permitió recaudar una cantidad cercana al millón de euros. En nombre de la gravedad de la enfermedad de su hija, Blanco recibió donaciones particulares, movilizó a instituciones y se convirtió en foco de atención de la redes sociales y los medios de comunicación.
En el momento de la detención del sujeto, los Mossos d'Esquadra incautaron 1.500 € en efectivo, dos relojes de gama alta, aparatos electrónicos y un arma de fogueo. En el posterior registro de su vivienda familiar se hallaron 1.900 euros más, 32 relojes de lujo, varios dispositivos electrónicos y marihuana.
El caso "Nadia" se ha ido complicando por momentos. De los más de 900.000 euros recaudados por los padres de Nadia, 600.000 han desaparecido de las cuentas corrientes y nunca han sido utilizados para el tratamiento de la menor. El Juez de la Seu ha ordenado el bloqueo de las cuentas para intentar averiguar el verdadero destino de las aportaciones recibidas por la familia. Hasta ahora, el padre de Nadia sólo ha podido justificar el gasto de 295 € en terapias para su hija.
Mientras Fernando Blanco imploraba donaciones para llevar a su hija a Houston y a Afganistán para someterla a una costosa operación, afirma ahora que malgastaba más de 3.000 euros en consultas de homeopatía, mintiendo descaradamente en programas de radio y televisión.
Según los últimos informes de dermatólogos que estudiaron los cabellos de Nadia, el grado de enfermedad de la niña es leve, entretanto su padre anunciaba el inminente fallecimiento de la niña si no se recibía el dinero suficiente para conseguir un tratamiento adecuado.
Facultativos españoles especializados en tricotiodistrofia ofrecieron ayuda a los familiares de Nadia y nunca recibieron respuesta.
Los supuestos doctores Brown y Smith que según Drake atendían a su hija no existen.
Tras conocer la investigación policial, Fernando Blanco organizó minuciosamente la huida de la familia para eludir la acción judicial, lo que desencadenó su inmediata detención y la retirada de la custodia a Marga Garau, su madre, que queda en libertad con cargos.
Nadia se encuentra actualmente bajo la tutela de su tía en Palma de Mallorca y su madre tendrá la posibilidad de visitarla todos los fines de semana.
Cierro con una frase lapidaria del padre de Nadia: "No es fácil estar con Nadia todo el día porque es muy difícil de aguantar".
Te odio profundamente Fernando Drake Blanco, a ti y a todos los que enseñáis lo peor de la miseria humana mientras os aprovecháis de la esperanza de la buena gente. Púdrete.
El Aguijón [Twitter: @Elaguijon_]
Escrito para MEDITERRÁNEO DIGITAL












