Lenin vive en Vallecas

El 17 de Octubre de 1978, hijo de la abogada de Comisiones Obreras, María Luisa Turrión, y de Francisco Javier Iglesias, inspector de Hacienda y exmilitante del Frente Revolucionario Antifascista y Patriota, conocido como el FRAP, llegaba al mundo el que, 37 años después, sería capaz de poner en jaque a todo el régimen constitucional, precisamente refrendado en apenas unas semanas de aquella histórica fecha.
En dos años desde su fundación, Podemos, al calor de la movilizaciones del 15-M, ha hundido al PSOE fundado por otro, qué curioso, Pablo Iglesias, en 1879.
El chaval de "la coleta" empezó a militar en la Unión de Juventudes Comunistas de España (UJCE), grupo juvenil de tendencia marxista-leninista adscrito al Partido Comunista de España (PCE), organización con una vida política muy convulsa, llena de escisiones y enfrentamientos entre diversos sectores, unos próximos al PCE y otros al Partido Comunista de los Pueblos de España (PCPE).
A los 21 años, el joven Pablo Iglesias termina con una década de militancia en las juventudes comunistas y emprende una exitosa carrera universitaria, sumándose a la Fundación Centro de Estudios Políticos y Sociales (Fundación CEPS), donde desarrolla una intensa labor desde el movimiento asociativo, lanzándose al mundo de la comunicación como articulista y presentador en medios de extrema izquierda alternativa, en la que aplica sus estudios de ciencia política de manera muy eficaz, esperando el momento adecuado para dar el salto.
En parelelo, en algunos medios de la derecha, lo empiezan a invitar a programas de televisión, con el objetivo de potenciar algo novedoso a la izquierda del PSOE y así facilitar una victorial electoral del PP. Es cuando se empieza a gestar el monstruo del que nace Podemos, con un grupo de jóvenes intelectuales bien formados, con un aire fresco y renovador, que hablan de regeneración democrática, transversalidad ideológica e incluso de la superación de la división entre las izquierdas y derechas.
Todo ello, en medio de una sociedad cansada y agotada por la corrupción, el paro y una crisis que ha llevado a millones de ciudadanos a la desesperación. Algunos, incluso ven en Pablo iglesias y su movimiento político, algunas similitudes con la Falange de José Antonio y recoge ciertas simpatías en algunos sectores falangistas y patriotas, que ven en el de la coleta a un tipo con pinta rara, pero que dice las cosas claras y con mucho sentido común.
En las elecciones europeas, Pablo Iglesias pone su cara en las papeletas electorales que hay en las miles de mesas de los colegios, las urnas se llenan de votos de Podemos y de la anécdota de un posible eurodiputado pasa a tener cinco escaños en el Parlamento Europeo. Al año siguiente, en las elecciones municipales y autonómicas, Podemos con distintas marcas blancas, se presenta y consigue unos excelentes resultados, e inicia el giro a la izquierda radical, con pactos y acuerdos con los grupos separatistas, formando gobiernos locales y regionales en feudos clásicos de la derecha, que sale noqueada de las elecciones, ahogada en casos de corrupción y derroche.
El último asalto antes de conquistar el cielo, en palabras del propio líder de Podemos, eran las elecciones generales en las que el partido morado esperaba unos resultados espectaculares, con una serie de alianzas y convergencias con grupos separatistas. Al final, los votos no fueron los esperados, y las primeras crisis abiertas, evidencian que Podemos está montado alrededor de un pequeño núcleo duro al más puro estilo soviético, en el que Pablo Iglesias tal como definió Felipe González, representa al leninismo 3.0, que pone en un grave peligro la democracia y la libertad en nuestro país, pone en duda la unidad nacional con su reconocimiento al derecho a decidir de los pueblos y además genera una gran inestabilidad económica, lo que nos acerca de nuevo hacia un posible enfrentamiento civil, dado el carácter totalitario de sus dirigentes, a los que se les va cayendo el maquillaje, para salir a la luz el verdadero rostro de un comunismo renovado en su imagen, pero igual de peligroso en su fines.
Podemos de ser una alternativa se ha convertido en un problema para la convivencia, pues tiende hacia algo más extremo y radical en su proyecto final.
Andrés Santo. Analista político y presidente de Independientes por Paiporta. Escrito para Mediterráneo Digital.












