Irán prepara la ejecución de Bita Hemmati, la primera mujer condenada a muerte
La dictadura de los ayatolás en Irán se prepara para ejecutar a Bita Hemmati, considerada la primera mujer condenada a muerte por participar en las protestas contra el régimen. El caso se enmarca en una escalada represiva sin precedentes, con centenares de ejecuciones en lo que va de año.
Según diversas organizaciones de derechos humanos, el régimen iraní ha llevado a cabo 657 ejecuciones en los primeros tres meses de 2026, una cifra que refleja la intensificación de la represión en medio de un contexto de creciente tensión interna.
Condenada por “conspirar contra la seguridad nacional”
Bita Hemmati ha sido condenada a muerte junto a otras tres personas bajo cargos como «acción operativa en favor del gobierno hostil de Estados Unidos» y «reunión y conspiración contra la seguridad nacional».
Sin embargo, organizaciones como HRANA (Human Rights Activists News Agency) denuncian que las acusaciones carecen de fundamento y que el proceso judicial estuvo marcado por graves irregularidades. El juicio se habría celebrado a puerta cerrada y los acusados habrían sido obligados a confesar bajo presunta tortura, con interrogatorios difundidos posteriormente en la televisión estatal.
Un juicio bajo sospecha
La sentencia fue dictada por la juez Iman Afshari, perteneciente a la Sala 26 del Tribunal Revolucionario de Teherán. Además de la pena capital, Hemmati y su entorno familiar recibieron condenas adicionales de prisión, junto con el decomiso de todos sus bienes.
Entre los acusados se encuentran su esposo, Mohammadreza Majidi Asl, y los hermanos Behrouz y Kourosh Zamaninezhad, también condenados a muerte. Un quinto implicado, Amir Hemmati, fue sentenciado a prisión por delitos relacionados con propaganda contra el régimen.
Denuncias de torturas y confesiones forzadas
Diversas entidades, como el Centro Abdorrahman Boroumand o el Consejo Nacional de Resistencia de Irán (NCRI), han denunciado que los acusados fueron detenidos durante protestas en Teherán y sometidos a torturas antes del juicio.
Además, apuntan a que Bita Hemmati podría ser la mujer cuya confesión fue difundida en televisión estatal, en un interrogatorio dirigido por el jefe del poder judicial, Gholam-Hossein Mohseni-Eje’i.
«La grabación y difusión de confesiones forzadas en un proceso opaco supone una violación flagrante de los derechos de los acusados», han denunciado desde estas organizaciones.
Un caso dentro de una represión masiva
Las protestas en Irán, iniciadas a finales de diciembre de 2025, han sido respondidas con una dura represión por parte del régimen, que ha recurrido a detenciones masivas, juicios exprés y condenas ejemplarizantes.
Entre los cargos imputados a los condenados figuran el uso de explosivos, ataques a fuerzas de seguridad o destrucción de propiedad pública. Sin embargo, según HRANA, el veredicto no especifica la implicación concreta de cada acusado, lo que incrementa las dudas sobre la legalidad del proceso.
Récord de ejecuciones en Irán
El caso de Bita Hemmati se produce en un contexto de incremento histórico de las ejecuciones en el país. Según informes de organizaciones como Iran Human Rights (IHR) y Together Against the Death Penalty (ECPM), el régimen iraní llevó a cabo al menos 1.639 ejecuciones durante 2025, la cifra más alta en décadas.
Además, al menos 26 personas detenidas en las protestas recientes han sido condenadas a muerte, y varias de ellas ya han sido ejecutadas.
Por el momento, las autoridades no han anunciado una fecha oficial para la ejecución de Bita Hemmati, pero el caso ha encendido todas las alarmas en la comunidad internacional, que teme que se convierta en un símbolo de la represión contra las protestas en Irán.
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