EE.UU. e Irán llegan a un acuerdo y Trump anuncia un alto al fuego de 15 días
EEUU suspende la ofensiva a 90 minutos del ultimátum mientras Pakistán media para evitar una escalada total.
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, llevó la crisis con Irán al borde de un conflicto de gran escala antes de anunciar, a escasos 90 minutos del ultimátum fijado, la suspensión de los ataques contra infraestructuras clave iraníes.
La decisión se produjo tras aceptar una propuesta de alto el fuego de dos semanas impulsada por Pakistán, que ha actuado como mediador en las horas más críticas del conflicto. Según fuentes oficiales, las conversaciones entre Washington y Teherán comenzarán este viernes en Islamabad.
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— MEDITERRÁNEO DIGITAL (@MediterraneoDGT) April 7, 2026
Donald Trump anuncia un alto al fuego de 15 días en Irán. pic.twitter.com/Quh9iUdwOK
El Estrecho de Ormuz, condición clave del acuerdo
La pausa anunciada por Donald Trump no es incondicional. El presidente estadounidense ha vinculado la suspensión de la ofensiva a la «apertura completa, inmediata y segura» del Estrecho de Ormuz, un punto estratégico por el que transita cerca del 20% del petróleo mundial.
Desde la Casa Blanca se ha defendido que la decisión responde a una propuesta iraní de diez puntos que podría servir como base para una negociación más amplia, intentando presentar el giro como un avance diplomático y no como una retirada.
De la amenaza total al freno de última hora
El cambio de postura llega tras una jornada marcada por una escalada verbal sin precedentes. Horas antes, Donald Trump había advertido de que «toda una civilización morirá esta noche» si Irán no aceptaba sus condiciones.
En paralelo, Estados Unidos e Israel intensificaron los ataques en las horas previas al ultimátum, mientras la diplomacia internacional trabajaba contrarreloj para evitar una ofensiva de gran magnitud.
Pakistán y China, claves en la mediación
La intervención del primer ministro de Pakistán, Shehbaz Sharif, resultó determinante al solicitar una prórroga de dos semanas y pedir a Irán que garantizara el tránsito seguro por Ormuz.
A estas gestiones se habría sumado una intervención de última hora de China, lo que permitió desbloquear un acuerdo que fue anunciado prácticamente al límite del plazo.
Desde Teherán, el ministro de Exteriores, Abbas Araghchi, confirmó la aceptación de la propuesta y el compromiso de mantener abierto el paso marítimo durante este periodo.
Un conflicto aún sin resolver
Pese a la tregua, las posiciones entre Estados Unidos e Irán siguen siendo muy distantes. Teherán exige el fin permanente de la guerra, el levantamiento de sanciones y garantías económicas, mientras Washington mantiene su presión sobre el régimen iraní.
Además, siguen sin resolverse cuestiones clave como el programa nuclear iraní, su capacidad militar o el control efectivo del Estrecho de Ormuz.
La estrategia de presión máxima de Trump
El episodio refleja el patrón habitual de Donald Trump: elevar la tensión al máximo, lanzar amenazas explícitas y abrir una salida negociada en el último momento.
En este caso, el presidente estadounidense llegó a plantear escenarios de destrucción masiva de infraestructuras civiles, incluyendo centrales eléctricas, puentes y redes de transporte, situando el conflicto en un nivel de gravedad sin precedentes recientes.
En juego la credibilidad internacional de EEUU
Más allá del acuerdo puntual, lo que está en juego es la credibilidad de Donald Trump en el escenario internacional. Tras elevar el discurso hasta el límite, el éxito o fracaso de esta tregua será clave para su posición política y diplomática.
El conflicto, que ya acumula semanas de enfrentamientos y miles de víctimas, sigue en un punto crítico. Las próximas semanas serán determinantes para saber si la tregua se convierte en una negociación real o en una simple pausa antes de una nueva escalada.












