RENFE se gasta una millonada y fabrica trenes que no caben por los túneles de Cantabria
El presidente de Cantabria está enfadadísimo. "Parece una broma del día de los inocentes”, relata Miguel Ángel Revilla tras conocer el fiasco de Renfe para actualizar los vagones de la red ferroviaria cántabra. Y es que tanto Revilla como su región tenían un sueño que acabó en pesadilla: mejorar sus comunicaciones dentro y fuera de la comunidad. Sus trenes de cercanías y media distancia –antiguos FEVE, los primeros fundados en el 1965– iban a ser por fin sustituidos por infraestructuras de mejor calidad. Pero Renfe cometió un error; se equivocó en la medida de los gálibo y los trenes diseñados no entran por los túneles decimonónicos cántabros. "Me ha llamado la ministra [de Transportes, Raquel Sánchez] y dice que mañana, en un acto de campaña con sus compañeros socialistas, dará explicaciones en Castro-Urdiales de esta chapuza y metedura de pata. Dice que tengo razones para estar cabreado", ha explicado el presidente de Cantabria en declaraciones a El Confidencial.












