Después del fenómeno therian, se pone de moda el «hobby dogging»: pasear perros imaginarios
Tras la viralización del movimiento therian, una nueva tendencia surgida en redes sociales comienza a llamar la atención en varias ciudades europeas y americanas. Se trata del denominado «hobby dogging», una práctica que consiste en sacar a pasear perros imaginarios con correa, arnés y todos los gestos propios de un animal real, pese a que no exista físicamente. El fenómeno, impulsado principalmente a través de TikTok e Instagram, suma cada vez más adeptos y abre un nuevo debate sobre los límites entre ocio, identidad digital y performance urbana.
Los participantes en esta tendencia simulan el comportamiento completo de un dueño de mascota, desde esperar en los semáforos hasta recoger excrementos ficticios o detenerse para que el supuesto animal olfatee farolas y árboles. En algunos vídeos virales se observa cómo los practicantes interactúan entre ellos como si sus mascotas imaginarias también socializaran, reproduciendo las rutinas habituales de los parques caninos.
🇩🇪 | En Alemania se populariza el “hobby dogging”: pasear perros imaginarios.
El “hobby dogging” se ha convertido en una tendencia viral en Alemania a finales de 2025. Esta práctica consiste en pasear, entrenar y dar órdenes a perros imaginarios, utilizando correas y arneses… pic.twitter.com/zNaCnTuNID— Alerta Mundial (@AlertaMundoNews) December 18, 2025
El auge del «hobby dogging» como fenómeno viral en redes sociales se produce después de la enorme repercusión del movimiento therian, vinculado a personas que se identifican espiritualmente con animales. En este caso, sin embargo, los propios participantes lo presentan como una actividad lúdica, creativa y performativa, más cercana a una forma de expresión artística o a un juego de rol urbano que a una cuestión identitaria.
Psicólogos y expertos en comportamiento social señalan que este tipo de prácticas responden a la necesidad de pertenencia a comunidades digitales y a la búsqueda de visibilidad en plataformas, donde lo llamativo y lo disruptivo se convierte en contenido viral con facilidad. La exposición pública de estas escenas ha provocado reacciones divididas entre quienes lo consideran una simple moda inofensiva y quienes ven en ello un ejemplo del impacto de las redes en las dinámicas sociales contemporáneas.
El fenómeno continúa creciendo y ya ha dado el salto a quedadas organizadas en espacios públicos, donde decenas de personas pasean simultáneamente a sus mascotas inexistentes, generando imágenes que acumulan millones de visualizaciones. Con ello, el «hobby dogging» se consolida como una nueva tendencia viral global que vuelve a situar en el centro del debate la influencia de internet en los comportamientos colectivos.













