Absueltos tres hombres por violar a una gallina porque no se pudo demostrar que no hubiera consentimiento
España va bien. La Audiencia Provincial de Córdoba ha absuelto a tres hombres que estaban siendo juzgados por presuntos abusos sexuales a una gallina. Sí, ha leído bien. Una gallina. Como en un mal capítulo de ‘La que se avecina’, pero en versión rural. La realidad siempre supera a la ficción.
Según el auto judicial, los acusados fueron detenidos tras una denuncia presentada por un vecino de la aldea, quien afirmó haber presenciado «actos claramente obscenos» con el animal. La Policía intervino y se abrió una investigación sin precedentes: gallina en observación veterinaria, toma de muestras y hasta declaración de peritos expertos en comportamiento avícola.
Pero tras meses de proceso, el tribunal ha determinado que no existen pruebas concluyentes de que los acusados “forzaran” al ave. ¿La clave? No se pudo demostrar el consentimiento... ni la falta de él. En otras palabras: la gallina no testificó.
La sentencia, que ha generado una ola de indignación y memes en redes sociales, alega que “no se puede condenar sin pruebas fehacientes de penetración ni signos evidentes de sufrimiento en el animal”. Por tanto, los tres hombres quedan libres de toda culpa. Inocentes, al menos para la Justicia.
En un país donde robar una chocolatina puede acabar en multa, pero montarte a una gallina te sale gratis, uno ya no sabe si reír, llorar o mudarse a Andorra.
Y así, mientras el Congreso aprueba leyes para regular los piropos y los dibujos animados, en Córdoba hay sueltos tres presuntos violadores de gallinas.
España, 2025. No es una distopía. Es nuestro día a día. La próxima vez, ojalá se la pique un pollo. Literal.
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