Pedro Sánchez declara su 'profunda admiración' por la extrema izquierda que provocó los disturbios en La Vuelta

El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, vuelve a polarizar la política nacional hasta límites insospechados. Se ha radicalizado por completo. Está acorralado y va a morir matando.

Apuestas Deportivas

En declaraciones desde el Congreso de los Diputados que han corrido como la pólvora, el presidente socialista ha asegurado sentir una “profunda admiración” por los manifestantes que protagonizaron los disturbios proPalestina en Madrid, una batalla campal en pleno centro de la capital que obligó a suspender la última etapa de La Vuelta a España.

Lo que debía ser una fiesta del deporte se convirtió en un caos de contenedores ardiendo, enfrentamientos con la Policía y destrozos en el centro de la capital.

resenas-de-casinos

La imagen internacional de España, por los suelos.

El presidente, del lado de los violentos

Lejos de condenar los hechos, Sánchez elogió la “valentía” de quienes “alzaron su voz contra Israel”, lo que muchos interpretan como un espaldarazo directo a los radicales que arruinaron uno de los eventos deportivos más importantes del país. Una total y absoluta vergüenza.

sugar-daddy

El presidente del Gobierno ha proclamado su "profunda admiración" por los disturbios antiisraelíes que acabaron con la Vuelta este domingo en Madrid. El líder socialista también ha pedido la expulsión de Israel de todas las competiciones deportivas 

Reacciones

  • La oposición acusa al presidente de legitimar la violencia callejera y de poner la ideología por encima de la seguridad y la convivencia.
  • Israel ha mostrado su indignación, en un contexto ya marcado por la amenaza de ruptura de relaciones diplomáticas con España.
  • En redes sociales, miles de usuarios denuncian la imagen de un Gobierno que prefiere alinearse con radicales antes que defender el deporte y el orden público.

De Vuelta… a la vergüenza

La suspensión de la etapa final de La Vuelta pasará a la historia como un hecho inédito. Y ahora, con las palabras de Sánchez, también como un ejemplo de cómo la política puede ensuciar el deporte y acabar con la convivencia.

En definitiva: mientras los ciclistas soñaban con el podio en Madrid, Sánchez aplaude a quienes con violencia y disturbios se lo impidieron. Estamos en manos de un psicópata.

Israel retirará a su embajador y romperá todas las relaciones diplomáticas y empresariales con España