Ábalos pagaba a Jéssica un piso de 6.000 euros al mes con dinero público

Casi 6.000 euros cada dos meses. Ese es el precio del piso de lujo en Torre Madrid, una de las zonas más exclusivas de la capital, en el que residía Jéssica, la prostituta enchufada por José Luis Ábalos.

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Según documentación publicada por Libertad Digital, el alquiler ascendía a más de 2.900 euros mensuales, un nivel de vida inasumible para una empleada pública… salvo que alguien más lo estuviera pagando. Y así era: la trama Koldo se hacía cargo de los gastos.

El inmueble no estaba a nombre del exministro ni de la inquilina. Todo se gestionaba desde la red de comisionistas del PSOE, la misma que colocó a Jéssica en empresas públicas como INECO y Tragsatec, sorteando pruebas de selección y sin pisar la oficina.

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Mientras Ábalos hacía campaña por “los derechos de los trabajadores”, su amante cobraba del Estado… y vivía como una ministra.

📱 “En esta mierda me has metido con el puto piso”

El propio Ábalos reconoció en mensajes enviados a Koldo García Izaguirre que la situación se le había ido de las manos:

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“En esta mierda me has metido con el puto piso”, escribió el exministro, preocupado por las posibles consecuencias legales.

Los mensajes interceptados por la investigación muestran a un Ábalos desesperado ante el riesgo de ser demandado por impagos del alquiler.

“Quizá lo peor es agachar la cabeza y salir corriendo, hay que intentar minimizar los riesgos”, le advirtió su interlocutor.

“Esta zumbada”, llegó a escribir el socialista, en alusión a su protegida.

El piso de lujo era solo la punta del iceberg: Jéssica acompañaba al ministro en viajes oficiales, cobraba dietas y fue seleccionada de un catálogo de prostitución de alto nivel. Todo, financiado con dinero público procedente de la red de contratos amañados del caso Koldo.

🍽️ La “funcionaria fantasma” que exigía su Cheque Gourmet

Pero si algo define la historia es su nivel de cutrez. Según la UCO, Jéssica no acudía a trabajar, pero aún así reclamó la tarjeta de comidas de los funcionarios, conocida como Cheque Gourmet.

“No sabía ni a dónde ir para materializar los saldos, pero la exigió”, señala el informe.

Un detalle que resume el escándalo: no trabajaba, pero quería cobrar hasta el almuerzo.

El PSOE presume de feminismo, igualdad y lucha contra la explotación… mientras sus ministros pagan pisos de lujo y cheques comida a sus prostitutas enchufadas.
Socialismo del siglo XXI: tú pagas, ellos disfrutan.

¡Hasta las bragas! La UCO descubre que Ábalos también le pagaba la lencería a Jésica