Pedro Sánchez desplegará 40 agentes de la Guardia Civil y un perímetro de 400 metros de seguridad
Mientras tú sudas la gota gorda en el metro o haces malabares para poder llegar a fin de mes con la cesta de la compra disparada, Pedro Sánchez tirará un año más la casa por la ventana para disfrutar de sus merecidísimas vacaciones de verano. Como cada mes de agosto, el presidente del Gobierno ha puesto rumbo a Lanzarote para disfrutar de sus vacaciones de lujo, y no lo hará solo: al menos 40 agentes de seguridad y un perímetro de 400 metros blindados velarán por su tranquilidad... y su silencio. Que nadie moleste ni ose perturbar el descanso de Su Sanchidad.
Sí, has leído bien. Cuarenta efectivos —que no estarán patrullando en tu barrio, ni persiguiendo a okupas ni delincuentes— sino protegendo la paz presidencial, que bastante estrés tiene el hombre con sus viajes en Falcon y sus acuerdos con los independentistas. Luchar contra la ultraderecha y Franco tiene un desgaste personal irreparable.
Y por si eso fuera poco, el perímetro de seguridad se amplía hasta los 400 metros, como si de una cumbre de la OTAN se tratara. Ni un paparazzi, ni un kayakista curioso, ni un dron con bandera de España se podrá acercar.
La residencia elegida es la habitual: La Mareta, ese palacete que fue un regalo del Rey Hussein de Jordania a Juan Carlos I y que hoy sirve como refugio de verano para la élite gubernamental. Todo un símbolo de "austeridad" y "empatía con la ciudadanía", claro que sí.
¿El coste de este despliegue? Clasificado, como siempre. Pero tú, tranquilo: lo pagarás tú, yo y todos los españoles con nuestros impuestos. Porque en la España de Sánchez, hay dinero para vacaciones blindadas, no para bajar el IVA de la carne ni para arreglar los trenes que no llegan a tiempo. Sanidad y educación, decían. Que se lo pregunten a Ábalos.
Disfruta del sol, presidente. El país ya arde por sí solo.
El Gobierno gasta 15.000 euros en la nueva piscina de lujo de Pedro Sánchez













