¡A Pedro Sánchez le cortan las piernas!
Todo en Pedro Sánchez es pose. Este viernes presumía de estar al frente de la crisis de Ceuta al convocar una reunión por videoconferencia con los ministros implicados. Marlaska, Robles o Sira Rego departían con el presidente del Gobierno y le daban los últimos datos sobre la situación en la ciudad autónoma. El detalle que no podía ver ninguno de los ministros también ha sido hurtado al resto de los españoles. Nadie sabe cómo iba vestido Sánchez de cintura para abajo, porque en las fotos difundidas por Moncloa a través de EFE se puede ver que el jefe del Ejecutivo no tiene piernas. Un retoque chapucero en una fotografía para evitar la polémica, como en 2021, cuando apareció vestido con traje y alpargatas.
Pedro Sánchez no ha perdonado las vacaciones para solventar la grave crisis de Ceuta. Mientras miles de inmigrantes, muchos de ellos menores no acompañados, vagan por las calles de la ciudad, sin comida, sin rumbo y sin una salida, el presidente del Gobierno puso rumbo a La Mareta, el retiro habitual del presidente en vacaciones.
Rodeado de excepcionales medidas de seguridad -incluso que se comenta que pide a sus invitados al Palacio Real los móviles para evitar filtraciones- disfruta de las aguas canarias junto a la imputada Begoña Gómez y su hija. Para solventar el expediente Moncloa ha decidido dos cosas: convocar una videoconferencia entre el presidente y sus ministros clave y pedir la comparecencia a finales de agosto -sí, tras las vacaciones- de Margarita Robles (Defensa), Fernando Grande-Marlaska (Interior), Félix Bolaños (Justicia) y Albares (Exteriores) para dar explicaciones por la violación de la integridad territorial de España.
Sánchez aparecía con gesto serio en el despacho de La Mareta, a su izquierda de frente, tenía la pantalla en la que podía ver a sus compañeros del Consejo de Ministros. Ataviado con una camisa rosa, parecía tomar notas a medida que escuchaba a sus interlocutores.
El detalle más singular de la artificiosa comparecencia era lo que había debajo de la mesa. Algunos esperaban que Sánchez fuera con unas bermudas y zapatillas, otros que mantuviera la compostura de una reunión informal pero institucional y luciera, al menos, unos pantalones largos de pinzas. Pero no. No lucía nada porque debajo de la mesa no hay nada.
Las piernas del presidente no aparecen en la imagen. Y no se sabe si es para ocultar realmente cómo iba vestido o por algún extraño efecto óptico. Pero a todas luces parece que algo se quiere ocultar en la fotografía para que no pasara lo que sucedió en 2021.
Las alpargatas de 2021
Cinco años después, Pedro Sánchez y sus asesores demuestran lo certero de la frase “el hombre es el único animal que tropieza dos veces con la misma piedra”. Pongámonos en situación. Agosto de 2021, mismo protagonista y mismo escenario. Pedro Sánchez realizaba una videoconferencia con sus ministras. El tema de fondo era la evacuación de los españoles en Kabul, justo después de la crisis de Afganistán propiciada por la retirada de Estados Unidos y el avance de los Talibán hasta tomar el control del país.
Sánchez, de cintura para arriba, mantenía un rictus serio, lucía un traje de chaqueta azul. Pero de nuevo el detalle estaba bajo la mesa de cristal. La misma que en 2026. El presidente y sus asesores no cayeron en la cuenta de que en la foto que se distribuyó a los medios Sánchez aparecía con alpargatas. Todo muy ceremonial.
Cinco años después, en una escena calcada, Moncloa y los fotógrafos han preferido cortar por lo sano y le han ‘amputado’ las extremidades inferiores al presidente. A saber lo que llevaba puesto.
Sánchez se va de vacaciones con media España en llamas y Ceuta desbordada por la inmigración












