¡Alerta! La medusa más peligrosa del mundo llega a Valencia
Existen multitud de medusas en las costas mediterráneas, pero ninguna de las tipologías de este animal es un habitante deseado para los bañistas. Entre ellas se encuentra la pelagia noctiluca, también llamada clavel del mar, una de las medusas más temidas del mundo. En plataformas como Medusapp se han registrado numerosos avistamientos de estas medusas en el mar Mediterráneo.
Vive especialmente en el sudeste, debido a las cálidas temperaturas de la zona de Almería o Málaga, aunque también se pueden ver en Mallorca. No obstante, lo curioso es que a estas alturas de verano ya han comenzado a aparecer a la altura de Valencia y Alicante. Normalmente su época de aparición coincide con la primavera, pero el aumento de la radiación solar, la disminución de las precipitaciones durante el invierno y el incremento de la calidez del agua han cambiado sus ciclos, provocando que molesten durante el verano.
La pelagia noctiluca está presente en el mar Mediterráneo desde los años 80 y cuenta con una población abundante de ellas. Son una especie que puede ser peligrosa para los humanos porque su veneno puede causar fuertes problemas respiratorios, cardiovasculares o dermatológicos. Son una especie pequeña, pues no superan los 20 centímetros, pero su picadura es muy dolorosa. Según National Geographic, "tiene un tono rosado o rojizo, una umbrela semiesférica recubierta de verrugas marrones y extensos tentáculos que pueden llegar a medir dos metros".
Por su parte, según el Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico, tiene una peligrosidad alta, causa irritaciones y escozor a nivel de piel, pudiendo dejar una herida abierta a nivel de piel que se puede infectar. Debido a su abundancia y longitud de los tentáculos, la superficie afectada de la piel puede ser muy extensa y, por tanto, el efecto del veneno podría perdurar semanas e incluso meses.
Por la noche es más sencilla de detectar, pues una de sus características es la bioluminiscencia, es decir, emite luz en la oscuridad. En el caso de sufrir una picadura, según el CSIC, es necesario salir del agua inmediatamente, no frotar la zona afectada para evitar que las consecuencias sean peores, lavar con agua salada (nunca dulce), aplicar frío con hielo envuelto en un paño durante 15-20 minutos y buscar atención médica si los síntomas son graves.
Miles de medusas con forma de huevo frito invaden las playas españolas












