Ione Belarra en el Congreso ¡contra los huevos de Mercadona!

La secretaria general de Podemos, Ione Belarra, ha aprovechado su intervención en la sesión de control al Gobierno en el Congreso de los Diputados para centrar su discurso en el coste de la cesta de la compra y en el precio de los productos básicos, sin hacer referencia a la presunta agresión sexual por la que está imputado el DAO de la Policía Nacional, un asunto que ha marcado la actualidad política de las últimas horas. La dirigente morada, que en otras ocasiones se ha presentado como referente del movimiento MeToo en España, optó por dirigir sus críticas contra el presidente de Mercadona, Juan Roig, al que llegó a calificar de «ser despreciable».

Apuestas Deportivas

Durante su turno de palabra, Belarra interpeló a la vicepresidenta primera del Gobierno y ministra de Hacienda, María Jesús Montero, preguntándole si mantiene que «el salario mínimo no es un salario de subsistencia en España», en referencia a los 1.221 euros mensuales fijados actualmente. En su segunda intervención, la líder de Podemos puso el foco en la situación de las trabajadoras del Servicio de Atención a Domicilio, a las que describió como mujeres que «se desayunan ibuprofeno o Enantyum» para soportar el dolor físico que les provoca «tener que mover a personas dependientes que pesan más que ellas sin grúa y sin ayuda».

La diputada insistió en que estas empleadas deben afrontar el pago del alquiler y de los gastos básicos con el Salario Mínimo Interprofesional, al tiempo que denunció el encarecimiento de la cesta de la compra. Fue en ese contexto cuando cargó contra la cadena de supermercados valenciana, señalando directamente a su propietario como responsable de la subida de precios en productos esenciales como los huevos.

resenas-de-casinos

La ausencia de cualquier mención al caso que afecta al número dos operativo de la Policía Nacional, cuya imputación por un presunto delito de agresión sexual ha provocado un terremoto político y mediático, ha sido interpretada por distintos sectores como un cambio de prioridades en el discurso de la formación morada, especialmente por tratarse de una cuestión vinculada a la violencia sexual, uno de los ejes tradicionales de su acción política.

El contraste entre el silencio sobre este asunto y la dureza de sus ataques contra el empresario valenciano ha alimentado la polémica en el hemiciclo y en las redes sociales, donde numerosos usuarios han cuestionado que la dirigente que se erigió en símbolo del feminismo institucional haya eludido pronunciarse sobre un caso de máxima gravedad. Mientras tanto, el debate sobre el poder adquisitivo, el coste de la vida y el papel de las grandes empresas en la formación de precios volvió a situarse en el centro de la sesión de control.

sugar-daddy

El precio de los huevos se dispara