Las curiosidades que esconde la Tomatina de Buñol
Cada año, los habitantes de Buñol y miles de visitantes nacionales e internacionales tienen una cita con la hortaliza estrella en una batalla tan única como particular: la Tomatina. Esta festividad ha dado la vuelta al mundo por los más de 150.000 tomates que se lanzan en la calle principal de esta localidad valenciana durante una jornada en la que reina la fiesta, la ironía y el buen humor.
Y es que para aquellos que no tengan muchos detalles de la fiesta cabe comentar que se celebra desde 1945 y que la edición de 2022 será especial, pues será el 75 aniversario desde que se puede practicar. Además, es por excelencia la gran fiesta en agosto, pues se celebra el último miércoles de este mes por tradición y, para muchos, es una de las maneras más originales y divertidas de despedir el verano y poner la mente en el curso siguiente.
Escoger una buena indumentaria es crucial para pasarlo de lo más bien y despreocuparse de todo lo demás. Los organizadores recomiendan vestirse con ropa vieja, a poder ser blanca, y contar con accesorios tan útiles en ese momento como son las gafas de agua para no perder detalle de nada. Pero más allá de las gafas, de los kilos de tomate que se lanzan o el número de camiones, un total de seis, que reparten las hortalizas, hay muchos más aspectos curiosos que son de especial mención y que a continuación detallaremos.
Fiesta exclusiva de Buñol
Algo que muchos asistentes a la Tomatina no sabrán es que esta fiesta es exclusiva de la localidad de Buñol. Desde hace ya algunos años, el ayuntamiento es el organizador y, viendo la popularidad y el gran número de visitantes, decidió registrar la marca para que ningún otro pueblo pueda utilizarla si quiere manchar sus calles de rojo. Además, por tener un mayor registro de la participación, desde hace casi una década se requiere de una entrada previa para formar parte de la fiesta.
Aunque esta fiesta archiconocida de la Comunidad Valenciana parece eterna y muy duradera, la realidad es que solamente dura una hora. Normalmente, se da el pistoletazo de salida en torno a las 11 de la mañana, y al cabo de una hora se anuncia el final de los lanzamientos. Estos van precedidos por otra parte importante de la fiesta, el Palo-jabón, que trata de un poste untado en jabón con un jamón en el otro extremo. Quien lo alcance, se lleva el tan deseado premio.
Y es que es tal la popularidad de la Tomatina, que ha aparecido en numerosos anuncios televisivos de todo el mundo. La misma localidad se ha teñido de rojo en más de una ocasión fuera de la fiesta para que la grabación fuera lo más parecida a la original posible. En un comercial para una televisión india, hace no muchos años, se llegaron a usar hasta 20.000 kilos de tomates.
Inspiraciones para muchos
Más allá de anuncios, esta curiosa festividad ha servido de inspiración para algunas producciones cinematográficas. Una de ellas se encuentra en el film indio de 2011 “Solo se vive una vez”, de la industria de Bollywood. Ese mismo año, la multipremiada “Tenemos que hablar de Kevin” también se refirió a ella directamente, pues la protagonista, interpretada por Tilda Swinton, acudía a la localidad de Buñol durante las fechas.

Compañías tan conocidas como Namco, Google o Disney también han lanzado sus guiños a la fiesta del tomate. La primera lo hizo inspirando un escenario de su saga de videojuegos Tekken en la Tomatina buñolense. La segunda, acostumbrada a las curiosidades, mandó el coche de Google Earth a recorrer las calles después de la fiesta e hizo un diseño de Google Doodle para celebrar el setenta aniversario de la popular fiesta. Finalmente, la factoría de animación le dedicó un corto, estrenado en 2015, que llevaba el título de “Al rojo vivo”. Adecuado, ¿verdad?












