El barco de la Flotilla en el que viaja Ada Colau 'ha petado' y no continuará hasta Gaza
La ex alcaldesa de Barcelona, Ada Colau, ha reconocido públicamente que el barco en el que viajaba como parte de la Global Sumud Flotilla rumbo a Gaza «ha petado» y no podrá continuar el trayecto.
«Con todo lo que hemos pasado juntas, no deja de ser un fuerte golpe emocional, pero lo importante es seguir con la misión», ha declarado Colau en una entrevista en la Cadena Ser de Cataluña. La activista ultraizquierdista ha confirmado que ella y el resto de tripulantes deberán ser recolocados en otra embarcación para proseguir el viaje.
Una avería “de manual”
El buque, de segunda mano y con muchos kilómetros a sus espaldas, sufrió una avería en el motor cuando navegaba cerca de Creta. «Los mecánicos dicen que entra dentro de las posibilidades que el motor literalmente haya petado», ha señalado Colau, descartando por ahora un sabotaje.
Sánchez manda la Armada
El revés logístico coincide con el anuncio de Pedro Sánchez de enviar el Buque de Acción Marítima Furor de la Armada Española para escoltar a la flotilla, cumpliendo así las exigencias de sus socios de Gobierno. El buque, equipado con cañones automáticos de tecnología israelí, viaja desde el puerto de Cartagena con el objetivo de «asistir si fuera necesario» a los activistas.
La propia Colau ha dudado de que el barco militar llegue a tiempo: «Si tarda seis días en llegar, no nos podrá acompañar porque nosotros llegaremos antes», ha explicado.
El contraste que incomoda
La decisión del Ejecutivo choca con la política oficial de embargo de armas a Israel, al tratarse de un buque que monta cañones producidos en colaboración con la empresa israelí Rafael Advanced Defense Systems. Un detalle que, según analistas, refleja las contradicciones de un Gobierno atrapado entre el activismo radical de sus socios y la realidad geoestratégica.
Ada Colau se queda sin barco, Sánchez envía la Armada y la Flotilla sigue rumbo a Gaza con averías, polémicas y reproches.












