Refugiados cuelgan banderas del ISIS en los centros de acogida

Merzek Botros, un pastor árabe, ha viajado durante varias semanas por Suecia para comprobar cómo viven los refugiados en el país escandinavo. El imán ha narrado en primera persona en el diario 'Sputniknews' que, en muchos hogares y lugares de asilo, ondea la bandera del Daesh y se escucha la música del Estado Islámico.
Tan grave y preocupante es la situación, que el municipio sueco de Hörby ha renunciado al acuerdo de asilo después de comprobar la radicalización de los refugiados más jóvenes. El propio pastor de origen árabe advirtió a las autoridades sin éxito.
Suecia ya admite que se han multiplicado las violaciones con la llegada de #refugiados https://t.co/R1atzPHv5H #Islam pic.twitter.com/doBKC5L5MV
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"Otro problema preocupante es el acoso y la persecución a los solicitantes de asilo cristianos. He ayudado personalmente a muchos cristianos a denunciar amenazas y acoso de los islamistas a la policía", narra Botros al diario 'Världen Idag'.
El Instituto de Defensa Nacional de Suecia fue encargado a principio de 2017 de investigar la difusión del yihadismo en el país. Los investigadores acudieron a los entornos socialmente vulnerables donde hay más refugiados y musulmanes.
7 #refugiados secuestran a una chica en Suecia y la convierten en su esclava sexual https://t.co/SHdYsXKA6L #Islam pic.twitter.com/h9wnZYOM9d
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Para la Policía de Seguridad de Suecia el número de extremistas en el país es de 3.000. Entre ellos, 2.000 son radicales islámicos y 1.000 son de extrema derecha y de extrema izquierda. Un abultado número de personas peligrosas que las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado no pueden tener monitorizados y vigilados constantemente.
Según recientes estudios, Suecia es uno de los mayores exportadores de yihadistas per cápita, suministrando 300 extremistas a Oriente Medio. La mitad de ellos regresaron al país después de pasar largas temporadas en diferentes países árabes.
Mientras tanto, el gobierno sueco sigue con la política del "buenismo" y ha decidido redoblar los esfuerzos para intentar reformar y reinsertar a estos extremistas. Sin embargo, muchos altos cargos de la Policía sueca están pidiendo al gobierno seguir la misma política de Gran Bretaña, que ha decidido empezar a revocar radicalmente muchos permisos de residencia.
Estocolmo, primera capital de Europa que ya controlan los musulmanes https://t.co/Vu12fSngBU #Islam #Refugiados #Sharia #Corán pic.twitter.com/i7gj2r9afs
— MEDITERRÁNEO DIGITAL (@MediterraneoDGT) 30 de junio de 2017












