La nueva Ley que PROHIBIRÁ hacer preguntas a los miembros del Gobierno en la vía pública
MEDITERRÁNEO DIGITAL lo publicó en exclusiva el pasado mes de julio: el Gobierno socialcomunista de Pedro Sánchez avanza en una reforma legal a medida para amordazar a los periodistas incómodos. Lo nunca visto en la historia de un país democrático.
Según avanza ahora Alvise Pérez a través de sus canales oficiales, el Ejecutivo trabaja en un anteproyecto de modificación del Código Penal y la Ley de Seguridad Ciudadana para tipificar como acoso u hostigamiento el seguimiento de miembros del Gobierno con micrófonos o cámaras en la vía pública.
¿Qué significa esto?
Que si un periodista persigue a un ministro por la calle para pedirle explicaciones —como hacen habitualmente Vito Quiles o Bertrand Ndongo— podrá ser acusado de acoso, con penas de hasta 6 meses de cárcel o multas económicas.
Moncloa quiere prohibir expresamente las entrevistas incómodas de Quiles o Ndongo, dos de los pocos reporteros que se atreven a poner contra las cuerdas al poder.
Una mordaza política y mediática
El borrador preliminar incluye una nueva modalidad agravada del delito de acoso en el artículo 172 ter del Código Penal, extendiéndolo a “actuaciones de vigilancia o seguimiento con finalidad de presión política o mediática, cuando se realicen en la vía pública mediante instrumentos de grabación”.
Traducido: preguntar en la calle a un político puede ser delito.
El país de la censura
Mientras se permite que los radicales asalten calles, quemen contenedores y asedien la Vuelta a España en nombre de Palestina, el Gobierno de Sánchez centra sus esfuerzos en blindarse contra las preguntas incómodas de los pocos periodistas que todavía no están comprados por la subvención pública.
La izquierda siempre habla de “libertad de prensa”, pero solo cuando se trata de medios afines. Para los demás, represión, mordaza y criminalización.
En España, cada vez queda más claro: hacer preguntas puede ser delito… si incomodas al Gobierno socialista. La libertad de expresión, es sólo para los que piensan como ellos. Ni Orwell se hubiera atrevido a llegar tan lejos.
El Congreso prohibirá a Vito Quiles y Bertrand Ndongo hacer preguntas en la calle












