Mediterráneo Digital habla con los vecinos de Pedrera: hartos de los gitanos rumanos

El domingo por la noche, en las calles de la localidad sevillana de Pedrera, que tiene unos 5.000 habitantes, se vivieron escenas de auténtico pánico: los vecinos se amotinaron y volcaron varios coches de la comunidad rumana asentada en el pueblo.
Al parecer, los incidentes se desencadenaron después de que el sábado, un grupo de tres ciudadanos rumanos, que fueron detenidos y que ya están puestos en libertad, aunque investigados, golpearon con su coche al vehículo de una pareja española. Después del accidente, los inmigrantes bajaron de su coche y comenzaron una pelea que terminó con uno de los españoles herido tras recibir un impacto en la cabeza.
Fue la gota que ha colmado el vaso. Los vecinos de Pedrera están hartos, y denuncian que durante los últimos meses se han incrementado exponencialmente el número de robos y ha crecido la inseguridad en el pueblo.
El Ayuntamiento sevillano, gobernado por Izquierda Unida, ha emitido un comunicado pidiendo "calma, tranquilidad y tolerancia". Unas palabras que no han gustado a sus vecinos.
Los vecinos de Pedrera, hartos de la oleada de robos, se levantan contra los rumanos https://t.co/d0uqnPSVLs pic.twitter.com/p6StZnAfLR
— MEDITERRÁNEO DIGITAL (@MediterraneoDGT) 8 de enero de 2018
Estos son algunos de los comentarios que se pueden leer en la página oficial de Pedrera en Facebook.
"Todo palabritas para suavizar. Detener a los pedreñeros por hacer las cosas bien y defender a los rumanos que los llevaron al poder y a ganarse su dinerito con tanto enchufe. ¡Dimisión por favor!", escribe un vecino muy enfadado con la situación.
"Sorprendente la permisividad y normalidad con la que se trata el tema. La solidaridad no se basa en esto, por mucho que quiera taparse el tema detrás de esa palabra", asegura otra vecina.
"Dos cojones los que habéis actuado así, estamos ya hartos en España de que se coman nuestras subvenciones y encima nos traten con la punta del pie, mi enhorabuena por la unión del pueblo para luchar contra esa gentuza, nos van a tener asustados encima de todo... Esperemos que os tomen de ejemplo en todos los sitios donde hay el mismo problema!!", relata otro español encendido.
"Me parece de vergüenza que la alcaldía no dé la cara por la gente del pueblo", comenta una ciudadana pedrereña tras leer el comunicado oficial del Ayuntamiento.
Testimonio en primera persona
MEDITERRÁNEO DIGITAL se ha puesto en contacto directo y ha hablado, en exclusiva, con un vecino de la localidad sevillana de Pedrera que conoce a la perfección cómo y por qué han ocurrido los hechos del pasado fin de semana. Por motivos de seguridad, prefiere mantenerse en el anonimato.
"Hace unos 12-13 años, en época de bonanza llegaron una serie de familias rumanas a la comarca, y algunas de ellas se instalaron en Pedrera. En principio fueron bien recibidas, venían a paliar un problema, la falta de mano de obra en el campo. Todo el mundo prefería otras opciones antes que coger aceitunas, que es un trabajo muy duro. Pero eso duró poco, ya que vino la crisis y estos rumanos ya no encontraban hueco en el campo ni hacían falta. Ahora al no haber otra cosa, todos nos dábamos "tortas" por coger aceitunas. Entonces aparece en escena, E. B. (iniciales de un vecino de la localidad) que intenta aprovechar la desesperación de los rumanos por quedarse. Al mismo tiempo que "el cura", aloja rumanos en la sacristia de la iglesia, en su deber de ayudar, ya que no pueden pagar un alquiler, E. B., empieza a alquilar sus casas, según algunos rumanos a 50-100€ por cabeza.".
"Metiendo 20-30 personas en una vivienda. El negocio es brutal, E. B. se enriquece y sigue comprando casas viejas, realquilandolas tanto en el núcleo urbano como en el campo. Qué pasa, que no hay trabajo, y los rumanos que venían a trabajar de verdad se van, y se quedan "otros" que ven en los pequeños hurtos a comercios y al campo un modo de sobrevivir. Y así uno se enriquece, E. B., los rumanos malviviendo de alquiler o apilados en la sacristía de la iglesia sobreviven, y el pueblo de Pedrera empieza a sufrir la realidad de esta etnia gitana.".
"La falta de higiene en los entornos en los que viven, matan animales en casa, no usan las papeleras, hurgan en la basura, dejan sus enseres en la calle, usan de taller la calle, allí cambian el aceite al coche por ejemplo, vaciando el aceite a la vía pública. -Ruidos durante toda la noche, música, incluso yo he visto carreras de coches y timbas de cartas. - la actitud machista de todos, los insultos que se hacen entre ellos, las peleas. He visto muchas veces mujeres arrastradas de los pelos en plena calle. - pequeños hurtos en todos los comercios y en las pequeñas explotaciones agrícolas. -Destrozos del mobiliario urbano. - múltiples robos de máquinas tragaperras en bares -robos en las naves del polígono - coches durante todo el día a más de 100km/h saltándose por sistema todos los pasos de peatones. - coches golpeados al aparcar."
"Pedrera paso de poder dejar el coche abierto por la noche con las llaves puestas a no poder dejar el panadero el pan en el pomo de tu puerta porque se lo llevaban. Todo esto día a día, sumado a graves incidentes como apaleamientos o atropellos han colmado el vaso. Por otro lado, nuestro ayuntamiento siempre o casi siempre lo ha considerado un problema menor y no actúa de forma contundente al problema. A día de hoy, todos los protagonistas siguen enquistados en la misma postura. El ayuntamiento minimiza el problema, el cura los protege si cabe todavía más, E. B. se enriquece, y el pueblo aumenta su odio al pueblo rumano día a día."
"Pedrera siempre ha sido un pueblo normal, tranquilo, con gente sencilla, amable y solidaria. Siempre ha sido conocida por sus fiestas como la Candelaria o el Carnaval. Ahora nos conocen por los delitos que los rumanos cometen en toda la provincia y nos hemos convertido en una sombra de lo que éramos. Tenemos miedo. Esta es la verdad, juzguen ustedes mismos quién son los culpables."
Los vecinos de Pedrera explican a MEDITERRÁNEO DIGITAL que se sienten estigmatizados y señalados por los medios de comunicación, que rápidamente han puesto el foco mediático en el pueblo tachándolos de 'racistas' y aduciendo los incidentes con la comunidad rumana a 'un brote de xenofobia'. Nada más lejos de la realidad.












