Los vecinos de Pedrera, hartos de la oleada de robos, se levantan contra los rumanos

Han dicho basta. Decenas de vecinos de la localidad sevillana de Pedrera tomaron este domingo por la noche las calles del municipio, en una turba popular que atacó y terminó volcando los coches de varios miembros de la comunidad rumana asentada en el pueblo.
La Guardia Civil ha enviado a Pedrera a la Unidad de Seguridad Ciudadana (Usecic) para apaciguar los ánimos, muy caldeados durante todo el fin de semana. Hay tres ciudadanos rumanos detenidos como presuntos autores de un delito de lesiones y se están investigando a varios vecinos del pueblo por vandalismo por estos incidentes.
La reacción vecinal es consecuencia de un accidente de tráfico ocurrido el sábado por la noche, en el que tres rumanos chocaron contra una pareja de españoles. Tras la colisión se generó una pelea en la que los tres inmigrantes acabaron atacando a los vecinos del pueblo, y un hombre resultó herido en la cabeza tras ser golpeado con una pieza del coche.
Y fue la gota que colmó el vaso, que ha prendido la mecha de la reacción vecinal. En los últimos meses, la convivencia en este pequeño municipio de la Sierra Sur se había ido deteriorando. Los vecinos acusan a la comunidad rumana del incremento de robos y de la inseguridad en el pueblo.
Después del accidente, los vecinos de Pedrera se concentraron en señal de protesta en las puertas del Ayuntamiento, para reclamar a las administraciones que tomen medidas para garantizar la seguridad y frenen el alquiler ilegal de viviendas en el municipio.
El Ayuntamiento, gobernado por Izquierda Unida, emitió este domingo un comunicado llamando a la calma y recordando que Pedrera ha sido siempre un "ejemplo de tolerancia y respeto".












