El Real Madrid publicó una foto de Vinicius en Instagram con un mono convirtiéndose en un hombre
Dos días antes del partido del Real Madrid contra el Valencia en Mestalla el pasado 2 de marzo, en Valdebebas estalló una crisis entre Vinicius y el club. En mitad de la polémica por la entrada de las cámaras de Netflix en Mestalla para grabar imágenes para su documental, una publicación en las redes sociales del club blanco que pasó desapercibida para la mayoría provocó la ira del brasileño, que llegó a amenazar con no jugar el encuentro, según informan diferentes fuentes a Relevo.
En la foto, que se subió en el Instagram @realmadrid y que ilustra esta información, aparecía Vinicius besando el escudo. A la misma le acompañaba un 'sticker' (un tipo de imagen, en ocasiones animada) de los DJs israelíes 'Vini Vici', en cuyo logo aparece la evolución del mono al ser humano, acabando en un DJ. Duró más de media hora publicado hasta que alguien avisó de la imprudencia. Pero ya había sido visto por el propio jugador, que recriminó lo sucedido a algunos responsables del club y pidió explicaciones. Sólo José Ángel Sánchez, director general del Real Madrid, pudo apagar el incendio, evitando que la crisis fuese a mayores.
JAS consiguió calmar a Vinicius y convencerle de que jugase contra el Valencia. El de Río de Janeiro pidió a cambio medidas inmediatas. El club le trasladó que actuaría contra los responsables que cometieron el error de añadir el sticker después de la aprobación de los jefes de redes sociales a la publicación del contenido. Prometió la aplicación de las pertinentes medidas disciplinarias a los culpables. Si un usuario de Instagram busca "Vini" en el buscador de stickers, se trata del primero que aparece.
El asunto no trascendió, lo cual hubiese complicado aún más la situación. Vinicius, que mantiene una férrea lucha contra el racismo, se llevó una desagradable sorpresa cuando le mostraron la publicación. Por ello, pidió un castigo y un examen de conciencia a lo que acababa de suceder. Personas cercanas al jugador afirman a Relevo que dedicó palabras muy duras a los responsables y amenazó seriamente con no jugar en Valencia.
Vinicius acabó viajando, jugando y brillando aquella jornada. Salvó un punto para el Madrid con dos goles en Mestalla. Celebró el primero levantando el puño derecho mientras miraba desafiante a la grada. En el segundo, manos a las orejas y otra vez encarándose con los aficionados. En el campo, protagonizó algún encontronazo sin importancia con jugadores rivales.
La tensión se ha calmado con el paso de los días. Vinicius aceptó como suficientes los castigos que impuso del club y se mantuvo en la dinámica del equipo sin más continuidad al asunto. Por su parte, el Madrid mimó al brasileño, consciente de su error. Esta polémica de redes sociales quedó en una crisis que pudieron sofocar pero que puso de manifiesto que Vini no permitirá ni un solo gesto que sea o pueda parecer racista. Y mucho menos de su propio equipo.












