Trump anuncia que 'meterá mano' a las deportistas olímpicas para saber si son tíos
El presidente de EEUU, Donald Trump, ha desatado una nueva tormenta en el mundo del deporte internacional tras anunciar una serie de medidas que afectarán a los próximos Juegos Olímpicos de Los Ángeles 2028. En primer lugar, el político republicano ha indicado que cabe la posibilidad de que las atletas femeninas se sometan a pruebas de verificación de sexo antes de poder competir en las olimpiadas. Su declaración llega tras el creciente debate sobre la participación de atletas transgénero y casos recientes de elegibilidad en el boxeo olímpico, como el de la argelina Imane Khelif y la taiwanesa Lin Yu-ting, cuyas presencias en los Juegos de París 2024 fueron objeto de duras críticas por las propias deportistas.
La polémica declaración de Trump se produjo durante una conferencia de prensa en la Casa Blanca, donde fue consultado directamente sobre los recientes escándalos relacionados con la identidad de género en el deporte. La pregunta aludía específicamente a la seguridad de las competidoras, sobre todo en disciplinas de contacto como el boxeo. “Creo que habrá un tipo de prueba muy fuerte. Y si el resultado no es el adecuado, no participarán en los Juegos Olímpicos”, respondió el mandatario. Aunque Trump no precisó qué tipo de pruebas se aplicarían, sí fue claro en su intención de implementar medidas “muy rigurosas” para garantizar, según sus palabras, la “integridad y la seguridad” del deporte femenino. La medida ha generado un amplio debate, no solo entre los actores deportivos, sino también en el ámbito político, médico y de los derechos humanos.
El caso Khelif y la fractura institucional
La polémica estalló durante los Juegos Olímpicos de París, donde Imane Khelif y Lin Yu-ting se subieron a lo más alto del podio en sus respectivas categorías. Sin embargo, ambas ya habían sido descalificadas previamente del Campeonato Mundial Femenino de 2023 en Nueva Delhi por no superar las pruebas de elegibilidad de género realizadas por la Asociación Internacional de Boxeo (IBA), que ya entonces fue cuestionada por su opacidad y criterios ambiguos.
La IBA, que fue despojada de su estatus oficial por el Comité Olímpico Internacional (COI) en 2023 debido a problemas de gobernanza, afirmó en su momento que las boxeadoras no habían pasado una prueba específica cuyos detalles se mantuvieron en reserva.
Sin embargo, el COI permitió su participación en París al considerar válidos los documentos de identidad oficiales, entre ellos el pasaporte, como base para definir el género de los atletas. Una decisión que, aunque legalmente defendible, ha alimentado la percepción de laxitud por parte de algunas federaciones, especialmente en deportes donde la diferencia física puede implicar una ventaja significativa.
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