¡Surrealista! Revelan que un futbolista del Barça se bebió un cubata en el banquillo
Un excompañero revela una anécdota inédita del paso del bielorruso por el club azulgrana.
El paso de Alexander Hleb por el FC Barcelona nunca cumplió las expectativas generadas tras su fichaje, pero ahora ha salido a la luz un episodio que refleja hasta qué punto su etapa en el club estuvo marcada por la desconexión.
Durante su participación en el podcast Montiliving, el exjugador Albert Dalmau, que coincidió con él en una pretemporada, ha relatado una escena tan sorprendente como reveladora: el futbolista bielorruso habría consumido alcohol en pleno partido mientras estaba en el banquillo.
Un “cubata” en una botella de Gatorade
Según explicó Albert Dalmau, el episodio se produjo durante una gira veraniega, en un momento en el que la salida de Hleb del club era prácticamente inminente.
El exjugador aseguró que el bielorruso utilizó una botella aparentemente normal para ocultar la bebida: «En la típica botella de Gatorade había Gatorade, pero también se metió un culín de alcohol».
La escena refleja el clima que rodeaba al jugador en aquel momento, con su etapa en el FC Barcelona prácticamente agotada y sin encajar en los planes deportivos.
Un fichaje que nunca funcionó
La llegada de Alexander Hleb al Barça en 2008 generó importantes expectativas, pero su rendimiento estuvo muy lejos de lo esperado. Su protagonismo fue residual y nunca logró consolidarse dentro del equipo de Pep Guardiola.
Ante esta situación, el club optó por buscar una salida, iniciando una serie de cesiones que marcarían el declive de su paso por la élite.
Primero recaló en el Stuttgart, donde tampoco consiguió destacar, y posteriormente fue cedido al Birmingham City, antes de continuar su carrera en el Wolfsburgo.
Una anécdota que resume una etapa fallida
El episodio desvelado ahora años después se ha convertido en una imagen simbólica del paso de Hleb por el Barça, marcado por la falta de adaptación y un rendimiento muy por debajo de las expectativas.
Más allá de lo anecdótico, el caso vuelve a poner sobre la mesa los riesgos de determinados fichajes que, pese a llegar con cartel, no logran encajar ni deportiva ni personalmente en el proyecto.












