Florentino Pérez se reunirá con José Mourinho en Lisboa para cerrar el fichaje del entrenador portugués
Florentino Pérez no se rinde. El presidente del Real Madrid ha activado personalmente la operación retorno de José Mourinho para sentarlo de nuevo en el banquillo del Bernabéu la próxima temporada, trece años después de su marcha. Según ha podido saber Libertad Digital, The Special One es el objetivo número uno del máximo mandatario blanco pese a todos los nombres que han venido sonando en las últimas semanas para sustituir a Álvaro Arbeloa en el banquillo: Didier Deschamps, Massimiliano Allegri, Jürgen Klopp, Mauricio Pochettino y Lionel Scaloni, entre otros.
Pero Florentino Pérez solo parece tener ojos para Mou y por eso está moviendo ficha con bastante diligencia. A principios de este mes de abril, mientras el foco estaba puesto en la eliminatoria de cuartos de final de la Champions frente al Bayern de Múnich, en los despachos de Valdebebas se cocinaba una operación de enorme calado como es el intento de regreso de José Mourinho.
El pasado día 4, tres días antes del partido de ida frente al Bayern en el Bernabéu (1-2), fue el director general del club blanco, José Ángel Sánchez, quien tomó la iniciativa. El directivo citó al agente de Mourinho, Jorge Mendes, para trasladarle el interés del Madrid en conocer la disponibilidad del entrenador portugués, de 63 años, y estudiar su posible regreso al Bernabéu.
La respuesta no fue precisamente la esperada en Valdebebas. Mendes dejó claro que Mou puede salir del Benfica cuando lo desee, gracias a una cláusula pactada con el club lisboeta, pero también transmitió un mensaje contundente: Mourinho no tiene interés en volver a Madrid.
Un desgaste enorme
No se trata de una cuestión económica ni deportiva. El problema es mucho más profundo. Mourinho considera que su etapa en el Real Madrid (2010-13, con una Liga, una Copa del Rey y una Supercopa de España en su haber), ya pertenece al pasado y que el desgaste personal y familiar que sufrió durante aquellos años fue enorme.
El técnico portugués dejó huella en el club, modernizó estructuras competitivas y elevó el nivel de exigencia en un momento en que el Barça de Pep Guardiola parecía inalcanzable. Pero también vivió años de máxima tensión institucional, enfrentamientos externos e internos y una presión diaria que terminó por pasarle una gran factura.
Por eso, cuando Mendes trasladó la consulta madridista, la respuesta fue fría. Mourinho no contempla, a priori, una segunda aventura en el Santiago Bernabéu. O al menos no la contemplaba.
Florentino entra en escena
Ahí es donde aparece la figura de Florentino Pérez. El pasado viernes 17 de abril, dos días después del partido de vuelta ante el Bayern de Múnich (4-3), el presidente madridista llamó directamente a Jorge Mendes. Un movimiento significativo, ya que ambos no mantenían contacto desde la salida de Cristiano Ronaldo del club blanco en 2018.
La conversación fue directa. Florentino comunicó al agente portugués que iba a telefonear personalmente a Mourinho para expresarle su deseo de recuperarlo como entrenador. Y quiso advertirle previamente para que no interpretara que el club estaba actuando a sus espaldas. Un gesto tan calculado como revelador.
Al día siguiente (sábado 18) se produjo esa llamada. El presidente insistió personalmente en la idea del regreso, mientras Mourinho reiteró el mismo mensaje que ya había transmitido Mendes: no quiere volver a Madrid porque entiende que aquella etapa ya está cerrada. Pero Florentino no se conforma.
Cumbre en Lisboa antes del 3 de mayo
Lejos de aceptar la negativa inicial, el presidente madridista solicitó una reunión cara a cara con el técnico portugués. Porque Florentino sabe que las grandes operaciones no se cierran por teléfono y que, cuando de convencer se trata, prefiere jugar el partido en persona.
Ese encuentro ya tiene marco temporal: se celebrará esta misma semana, entre este mismo martes y el próximo domingo 3 de mayo, fecha límite que el mandatario blanco se ha marcado para tomar una decisión definitiva sobre el banquillo de la próxima temporada. ¿El escenario? Lisboa. Terreno neutral, cercano al actual entorno de Mourinho y suficientemente discreto para una negociación de semejante impacto.
Allí, Florentino intentará lo que hoy parece improbable: seducir a un entrenador que no tiene (o tenía) intención de regresar y convencerle de que todavía queda una segunda parte por escribir en el Real Madrid.
Un regreso con aroma de terremoto
La posible vuelta de Mourinho supondría un auténtico seísmo futbolístico. Para el madridismo sería recuperar a una figura tan polarizante como ganadora. Para el vestuario, la llegada de un técnico de fuerte personalidad. Y para el propio club, una apuesta de máximo riesgo y máxima repercusión.
Florentino Pérez busca un entrenador con mando, experiencia y capacidad competitiva inmediata. Y en ese perfil, José Mourinho sigue ocupando un lugar privilegiado en su imaginario.
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