El Real Madrid entra en una crisis que no solo es deportiva
El pasado 26 de octubre el Real Madrid sufrió una de las peores derrotas de los últimos años, cuando fue prácticamente humillado por el FC Barcelona con un resultado de 0-4. Lo peor no fue el resultado, sino que el equipo blanco dejó una imagen que podría ser el inicio de una crisis, que tras los acontecimientos acaecidos en la entrega del Balón de Oro parece que no solo es deportiva.
La afición se empieza a preguntar si el fichaje de Kylian Mbappé fue una buena idea
En su primer Clásico, la estrella madridista batió un récord. En concreto, los árbitros le pitaron 8 fueras de juego, por lo que no pudo ayudar en nada al equipo cuando más lo necesitaba. Esto podría ser algo anecdótico, ya que todos los jugadores pueden tener un mal día. Sin embargo, los aficionados se están comenzando a cansar de él, puesto que su inicio de temporada no ha sido el mejor.
De hecho, se le ha señalado como culpable por la derrota del clásico por todos los fueras de juego en los que incurrió y por los fallos ante la portería rival.
Hay que darle el beneficio de la duda, pues aún se debe adaptar al equipo y a la liga española, pero lo cierto es que por el momento genera más incógnitas que esperanzas y es posible que los madridistas se arrepientan de haberlo esperado tantos años.
Los críticos más duros afirman que el ciclo de Ancelotti ha terminado
Perder frente al máximo rival en tu estadio, y más de la manera que lo hizo el Real Madrid, es muy duro. Por eso, no es de extrañar que las críticas contra el entrenador no hayan sido nada positivas. Ya hay quien afirma que Florentino debería ir pensando en sustituirlo, pues el ciclo del italiano al frente del club blanco ha terminado.
También le recriminan realizar los cambios en el minuto 80 del partido, cuando ya estaba claro que no había nada que hacer. Estos cambios deben ser un revulsivo para el equipo, de manera que de poco sirven llevarlos a cabo con el partido casi terminado.
No hay declaraciones por parte del club, pero lo cierto es que el futuro de Ancelotti en el Real Madrid no parece muy halagüeño. De hecho, una derrota más similar a esta podría hacer que el club tomase una decisión drástica antes de acabar la temporada.
Una respuesta defensiva muy pobre
La defensa de los blancos fue lamentable. De hecho, ni Carvajal ni Nacho Fernández pudieron hacer nada ante los atacantes del Barça. De esa manera, tanto Lamine Yamal como Lewandowski hicieron lo que quisieron con la línea defensiva.
Conviene recordar que Lewandowski tiene ya 37 años, de manera que los defensas de un club como el Real Madrid deberían haberlo parado con facilidad. Sin embargo, ocurrió todo lo contrario.
El Real Madrid desapareció en la segunda parte. Echan de menos a Toni Kroos
Muchos aficionados al fútbol sabían que los de Ancelotti se iban a acordar bastante de Toni Kroos esta temporada y así está siendo.
Pocos jugadores son capaces de dominar el juego como lo hacía el alemán, para el cual los blancos no han encontrado recambio. Eso se notó mucho en la segunda parte, puesto que los blaugranas pasaron por encima al Real Madrid sin que hubiese prácticamente oposición alguna.
La polémica con el Balón de Oro lleva la crisis hacia lo institucional
Por si el Real Madrid tuviese poco con la derrota y todas las dudas generadas, con la entrega del Balón de Oro ha hecho un ridículo mundial en una decisión que nadie se explica.
Según todas las quinielas, el ganador iba a ser Vinicius, pero a última hora se filtró que el Balón de Oro iba a ser para Rodri, jugador español que milita en el Manchester City y que fue decisivo con el fin de que la Selección Española ganase la Eurocopa este mismo año.
Nadie entiende la decisión del Real Madrid
Justo cuando salió la noticia de que el galardón no era para Vinicius, el club blanco tomó una decisión que nadie se explica, que fue la de no acudir a la gala ni enviar a ningún representante.
Además, en lugar de acatar el fallo como han hecho todos los clubes del mundo (la decisión de dar este premio es totalmente subjetiva), emitió una serie de declaraciones en las que venía a decir que había una especie de mano negra que quería perjudicar al club.
El ridículo tardará años en olvidarse. Pese a todo, las entradas Real Madrid se van a seguir vendiendo. De hecho, si algo ha demostrado el club de la capital a lo largo de los años, es una capacidad de reacción incomparable. Habrá que esperar a que vengan partidos contra equipos grandes, con el fin de comprobar si esto es una crisis pasajera o se extiende en el tiempo.












