La exmujer de Trezeguet le pone una denuncia por maltrato e impago
Belén Cosimo, de 35 años y ex pareja del ex futbolista francés David Trezeguet hasta 2022, ha dicho basta. Después de años de relación salpicados por presuntos episodios de maltrato, nunca denunciados por vergüenza y miedo, y tras varios meses de impagos ha demandado al ex deportista en un juzgado de Madrid (donde reside con el hijo de ambos desde hace dos años). Y es que Trezeguet ha ido reduciendo unilateralmente los ingresos para la manutención de su hijo a pesar de su holgada situación económica: durante su carrera generó ingresos por más de 140 millones de euros tras ser campeón de Europa y del Mundo con Francia y jugar en clubs como la Juventus, el Mónaco, el River Plate, el Newell's Old Boys y el Hércules. El deportista ha sido también embajador de la Juventus, es entrenador de fútbol y ahora colabora con la FIFA y tiene contratos de imagen con marcas deportivas y de relojes.
Trezeguet y Belén iniciaron una relación en 2012 que terminó de forma abrupta en 2022 tras varios lances bruscos por parte del exfutbolista que Cosimo prefirió entonces silenciar, según denuncia ella. Tienen un hijo en común que cumplirá pronto siete años. La madre se trasladó a Madrid para vivir y encontró trabajo en el aeropuerto de Barajas. A partir de ahí empezó a ahogarla económicamente y le retiró la tarjeta de crédito italiana, que era la base de la manutención mensual de su hijo. Desde el pasado mes de agosto, Trezeguet no paga el alquiler del piso donde viven su hijo y su ex pareja, siempre según la versión de ésta última.
Fue en 2012 cuando Belén conoció en Argentina a David Trezeguet en el epílogo de su brillante carrera como futbolista cuando jugaba en el River Plate y, más tarde, en Newell's Old Boys. Su relación se afianzó, Belén renunció a su trabajo y se marchó con él a La India, donde el delantero se retiró en el equipo Pune City en 2014. Posteriormente, vivieron en Turín donde el ex jugador pasó a trabajar para la Juventus como embajador del equipo e imagen de varias marcas.
En 2017 nació el hijo de ambos y la convivencia cambió. «Yo era como su asistente, le acompañaba a todo. Ahora bien, esto se transformó cuando yo quedé embarazada de mi hijo, porque claramente cuando hay una criatura, las prioridades cambian», explica Belén. «Es indudable que Trezeguet es una figura y tenía mucha gente que lo seguía. Pero su comportamiento fuera y dentro de casa no era el mismo, sobre todo por un partido perdido, un campeonato no ganado o una final errada. Todo eso tiene mucha repercusión en casa y encima luego ahí algunos proyectos profesionales que no se concretan», añade. Estos «fracasos» unidos a salidas nocturnas, terminaban siempre en discusiones e insultos hacia Belén, cuando Trezeguet regresaba a casa.
Hace dos años Belén por fin decidió separarse de Trezeguet y venir a Madrid: «Hubo maltrato psicológico y verbal, pero no lo denuncié en su momento, a pesar de que conservo algunos de los mensajes que me mandaba. No podía seguir así por el bienestar y la salud física de mi hijo y la mía. Era él o yo», explica Belén. «No me dejaba trabajar, incluso me decía que si no fuese por él estaría de cajera, como ninguneando la profesión. Mi autoestima estaba destruida y no podía criar a mi hijo de esta manera. Como madre elegí y estas son las consecuencias que estoy pagando. El problema es que no las pago yo, sino mi hijo».
Hace poco, Trezeguet le indicó por mensajes que iba a dejar de pagar el piso de alquiler, por no hablar de que no tiene una rutina de visitas con su hijo, ya que sólo viene a verle cuando a él le parece bien con lo que el menor pasa meses sin ver a su padre, señala Belén.
Sin embargo, la actitud de Trezeguet sigue siendo echarle la culpa a la propia Belén de la situación en el que él los ha colocado y condicionar los pagos a su reconciliación «Me dice que regrese, que se me acabó mi vida Disney y que éstas son las consecuencias de haberme separado». «No creí que iba a dejar de pagar. Yo me iré a la calle, pero me preocupa mucho mi hijo al que no puedo meter en medio de esto», dice Belén.
Por este motivo, ha presentado una demanda en el juzgado para que se regulen «las relaciones paternofiliales y un juez determine cuál es la cantidad real de alimentos que tiene que darme para el bienestar de nuestro hijo y para que el niño tenga un futuro estable y tener una relación regulada con su padre», agrega Belén, y para dejar de vivir con el miedo de no poder pagar el sustento de su hijo. «Todo lo que está pasando genera vivir con angustia. El problema existe y él no está predispuesto a tener una conversación para poder arreglar algo conmigo. Hay que estar persiguiéndolo. Entonces tenemos que estar en una situación de persecución y la verdad que es agotador», señala Belén, que ha contratado a las letradas Cristina Llop y Ana Belén Spínola para defender los intereses de su hijo frente a Trezeguet.
«Hay que recordar que Belén Cosimo conoció muy joven a Trezeguet lo que unido al carácter controlador de éste, impidió que pudiera desarrollarse profesionalmente ni adquirir una experiencia profesional que es lo que ahora le impide acceder a un puesto de trabajo digno con el que mantener a su hijo y la condena a depender, al menos de momento, del futbolista», apuntan las mismas fuentes jurídicas.
Este periódico ha intentado sin éxito contactar con Trezeguet y sus abogados para conocer su versión de los hechos.
Fuente original: El Mundo












