Ya ha entrado en vigor la Ley de Memoria Democrática, una ampliación de la Ley de Memoria aprobada por el ejecutivo de Rodríguez Zapatero en 2007, que pretende reparar el daño ocasionado a una parte de los españoles durante el franquismo. Se trata de un texto amplio, que regula desde cuestiones menores como el cambio de denominación del Valle de los Caídos (ahora Valle de Cuelgamuros) hasta las condiciones que deben cumplirse para ser considerado víctima de la dictadura o la prohibición de realizar ningún acto de homenaje a Franco o sus instituciones. Sin embargo, el punto caliente está en la disposición adicional octava, popularmente conocida como 'ley de nietos', que indica quiénes tienen derecho a ser nacionalizados españoles por la vía rápida. La nueva ley amplía al cuarto grado de consanguineidad de los emigrados durante la dictadura, los que pueden optar a la nacionalidad. Esto significa que hasta los tataranietos de los emigrados son ahora considerados víctimas del franquismo y tienen, por tanto, derecho a reclamar la nacionalidad española.