“Ofrecí resistencia desde el minuto cero. Tiraba de la bandolera del bolso para quitármelo mientras no dejaba de mirarme sorprendido. Grité y grité, pero nadie bajó a socorrerme. Hasta le perseguí, pero me derrumbé presa de un ataque de nervios”. Es el relato que María Antonia García Jiménez ha contado al diario La Opinión de Murcia. La abogada fue asaltada el pasado día 30 de noviembre en el casco antiguo de Lorca, a pocos metros de su casa. Curiosamente, como ha explicado, volvía de una conferencia en la que se habló de la recuperación del recinto histórico, “pero faltó hablar de seguridad”, ha dicho.