El próximo 26 de octubre, la asociación KifKif podría bajar para siempre la persiana arcoíris de su local sito en la calle Encomienda de Madrid, el número 23. La que fue la primera y mayor organización para personas LGTBI migrantes en España tiene entornadas las puertas por las que han entrado cientos de solicitantes de asilo, refugiados y víctimas de discriminación. El motivo: la ONG afronta un ERE y un proceso judicial contra su fundador, el activista Samir Bargachi (Marruecos, 1987). Sobre él pesa una denuncia por "apropiación indebida, falsedad documental y estafa" a su propia sociedad.