Familiares descubren, después de 10 horas, que velaban a un muerto que no era el suyo

Familiares y amigos notaron que el difunto tenía un aspecto un tanto diferente a como lo recordaban en vida, pero callaron en medio del dolor: quizás sería cosa del rigor mortis. Sin embargo, 10 horas después, y en pleno velatorio, se dieron cuenta de la cruda realidad: se equivocaron de fallecido.


















