El dolor crónico: diagnóstico y tratamiento al alcance de todos

La ayuda de la Unidad Avanzada de Tratamiento del Dolor en la Clínica San Román es esencial para quienes desean deshacerse de ese dolor que tanto les atormenta. Mediante el uso de técnicas no invasivas, es posible sentirse mejor y recuperar la calidad de vida perdida.

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El dolor es un mecanismo que tiene el cuerpo para advertir de que algo está mal en el organismo, y su existencia es capaz de afectarnos tanto física como emocionalmente, al punto de minimizar la calidad de vida. Normalmente, el dolor desaparece una vez que se detecta la enfermedad o la lesión, sin embargo, se presentan casos en los que un dolor sin causa aparente dura más de tres meses, estos se catalogan como casos de dolor crónico.

Una situación de dolor también se considera crónico si este todavía persiste luego de un mes desde que se remitió la lesión o la enfermedad que originó el dolor por primera vez. La sensación es bastante molesta, y comúnmente impide la realización de actividades diarias, provoca irritabilidad y genera mucha incomodidad. Su intensidad varía de persona en persona, y depende de la naturaleza de la causa subyacente.

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Afortunadamente, existen equipos de profesionales con especialidad en el dolor crónico, quienes diagnostican y tratan la causa por la cual aparece el dolor intenso y persistente. Se realiza una evaluación exhaustiva e integral con el propósito de descartar todas las causas, para así ofrecer el tratamiento más efectivo para cada caso específico. Además, emplean una variedad de técnicas para el manejo del dolor, logrando una mejoría muy valorada por los pacientes.

Profesionales especializados en dolor crónico

La Clínica San Román, ubicada en Alicante, cuenta con una unidad especializada en el tratamiento del dolor crónico. La Unidad Avanzada de Tratamiento del Dolor aborda la molestia con un enfoque integral, utilizando métodos innovadores para eliminar el dolor de una vez por todas. Su trabajo consiste en el uso de técnicas terapéuticas, tratamientos farmacológicos, bloqueos nerviosos y otros tratamientos, todo dependiendo de la naturaleza del caso.

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Su equipo profesional cuenta con más de 40 años de experiencia en el sector sanitario, lo cual ha convertido este lugar en el centro médico de referencia en la provincia, incluso en el país. La unidad destaca por la competencia de sus profesionales, por su uso de tecnología avanzada y por la empatía hacia sus clientes. Estos tres factores son los ingredientes para obtener resultados satisfactorios, siempre beneficiando al máximo a cada paciente.

El objetivo de la Unidad Avanzada de Tratamiento del Dolor en la Clínica San Román se divide en dos: seguir los avances científicos y tecnológicos para alcanzar la excelencia profesional, y comprometerse con una política centrada en el paciente para identificar las necesidades que este tenga. Las instalaciones de la Unidad son cómodas y cuentan con lo último en tecnología sanitaria.

Algunas de las enfermedades que tratan son el dolor miofascial, el dolor neuropático, el dolor pericraneal, el dolor pericicatricial, la neuralgia occipital, entre otros tipos de dolores crónicos. Las técnicas que suelen utilizar son los bloqueos nerviosos de ciertas partes del cuerpo, las infiltraciones articulares y las radiofrecuencias. La herramienta utilizada varía dependiendo del caso en particular, pero siempre hay un enfoque en el uso de técnicas mínimamente invasivas como las anteriormente mencionadas.

Atención médica para el dolor agudo

La Unidad Avanzada de Tratamiento del Dolor en la Clínica San Román también brinda atención médica a los casos de dolor agudo, aquellos provocados por una lesión o herida bien definida. Normalmente, es un dolor con una duración predecible y limitada, pues tarda menos de 3 meses en ser curado. En estos casos, los profesionales no se enfocan tanto en el diagnóstico exhaustivo y se centran enteramente en el tratamiento del dolor.

También prestan apoyo en casos de traumatología, rehabilitación, reumatología, medicina interna y ginecología, entre otros campos. Es común que durante las cirugías se presente dolor agudo secundario a la intervención, y en tales momentos los profesionales de la Unidad Avanzada de Tratamiento del Dolor se convierten en parte del equipo multidisciplinario encargado de la cirugía.

La versatilidad del equipo de la Unidad Avanzada de Tratamiento del Dolor demuestra su alta competencia profesional, y su capacidad para adaptarse a cualquier tipo de caso. Todo se logra gracias al uso de técnicas a la vanguardia, tanto en lo científico como en lo tecnológico, además del trato respetuoso y humano que se brinda a cada paciente durante la atención médica.

Tratamientos para el dolor crónico

A la hora de tratar el dolor crónico se utilizan varios tipos de tratamientos, dependiendo de lo que necesite el paciente específico. Cada lesión y enfermedad es distinta, y afecta diferentes partes del cuerpo: es tarea del profesional realizar una evaluación exhaustiva para conocer el estado del paciente, y así determinar la causa subyacente del dolor antes de aplicar la intervención.

Los bloqueos nerviosos son muy útiles para el dolor crónico causado por daño en los nervios. El tratamiento impide temporalmente la transmisión de las señales de dolor a través de los nervios, ya sea mediante el uso de anestesia local o medicamentos antiinflamatorios cerca del nervio que esté causando dolor. Es un método efectivo tanto para el dolor agudo como para el crónico.

Las infiltraciones articulares, por su parte, consisten en la inyección de un medicamento en una articulación inflamada o dañada para reducir el dolor y la inflamación. Algunos de los medicamentos utilizados son los corticosteroides, el ácido hialurónico o el plasma rico en plaquetas. Es de mayor utilidad en los casos de artritis y en las lesiones articulares, mejoran la movilidad y promueven la curación de los tejidos dañados.

Las radiofrecuencias para el dolor son una técnica mínimamente invasiva, y se basa en pulsos de ondas de radio aplicados mediante un electrodo, el cual se sitúa en el tejido en el que está el dolor. De esta manera, los nervios que transmiten la molestia vuelven a un estado menos alterado.

Es una estrategia que no tiene ningún tipo de efecto secundario, siempre que se practique con implementos correctamente esterilizados para evitar la proliferación de los gérmenes.