La profesión más antigua del mundo está en serio peligro de extinción. El Ministerio de Igualdad, en aras de “proteger” a la mujer quitándole su libertad de decisión, ha utilizado su ya famosa ley del “sí es sí”, aprobada en mayo del 2022, para censurar el sector, calificando como ilícita la “publicidad que utilice estereotipos de género que fomenten o normalicen las violencias sexuales y promuevan la prostitución”. No contentos con eso, han creado un canal de denuncias anónimo en caso de que los usuarios detecten estos contenidos en Internet. Las multas para los propietarios de las paginas web que permitan esos anuncios llegan hasta los 100.000 euros, impuestos directamente por el Ministerio, sin intermediación judicial.