ETA no ha sido derrotada por la democracia española, como nos dicen todas las instituciones del sistema y sus voceros los medios de comunicación serviles, sino al contrario, ha sido España la derrotada por ETA y lo ha sido gracias a la democracia que padecemos.
Marianela Olmedo no sólo ha perdido a su niña María y a su expareja sino que una sociedad justiciera y culpabilizadora, paradójica y contradictoria, ha magnificado su dolor. Una sociedad que extrapola sus conflictos y frustraciones a los demás, lo mismo ensalza hasta elevar a los altares que te apedrea.
Con motivo de la acusación de la fiscalía en el caso de la máxima responsable de los denominados C.D.R., Comités de Defensa de la República catalana, donde se le imputan delitos de terrorismo y rebeldía, el juez instructor rechaza ab initio esa acusación, y la rebaja a unas “simples” alteraciones del orden público.
Los separatistas siempre han vendido ser muy demócratas, pero lo cierto es que son realmente todo lo contario, porque a aquel que no piensa como ellos le censuran, le insultan, le atacan, etc. Basta ahondar en el régimen secesionista que impera en Cataluña para reconocer que existen problemas ciertamente diversos a raíz de la extrema politización de las instituciones públicas catalanas y que van totalmente opuestos a la democracia, como por ejemplo que la mayoría de la cúpula de los Mossos d’Esquadra sea separatista y esto lleve a acciones verdaderamente ilícitas o que la televisión pública catalana TV3 manipule de manera sectaria a favor del golpe separatista con el dinero de todos los españoles y encima esté dirigida por otro golpista secesionista que va hasta a mítines con la ‘estelada’ (una creación más del separatismo como tantas otras…), en lugar de con la ‘senyera’ o la bandera de España, ya que son estas dos últimas las que representan a todos los catalanes.
Tom Burns Marañón acaba de publicar un libro que analiza el fracaso del bipartidismo en España e indaga sobre el futuro de nuestro país. El título de la obra, Entre el ruido y la furia, es sugerente y describe perfectamente la paradójica situación que vivimos actualmente los españoles: un crecimiento económico muy alto que se traduce en la creación de medio millón de empleos al año -precarios, sí, mal pagados muchos, pero mejores que el paro-, mientras la Nación se ve amenazada de disolución y el sistema político agoniza con un largo y desesperante estertor. Hay que imaginar cuál sería nuestra posición en el mundo si contásemos en esta etapa de recuperación material con instituciones sólidas, una estructura territorial eficiente, una clase política competente y honrada y el golpe de los separatistas catalanes no existiese. Sin duda, encabezaríamos la liga de campeones de la prosperidad y la estabilidad europeas y seríamos un referente admirado y envidiado en vez de un equipo de segunda división en el que se ceban árbitros alemanes de tercera regional.
Ha pasado casi inadvertido para la opinión pública, o por lo menos la publicada, pero en el proceso contra el que suscribe, Miguel Bernad Remón, y de refilón el sindicato Manos Limpias, -aprovechando que el Pisuerga pasa por Valladolid-, el juez Pedraz y el fiscal Daniel Campos, admitieron la personación, ejercitando la acción popular, del partido político Podemos.
La nota de ETA es relevante. Y para mí una sorpresa algunas de las expresiones utilizadas. No lo hizo ETAPM cuando se disolvió que ni se preocupó de las víctimas. Este comunicado lo hace pero es parcial con ellas. Este es el error del comunicado, pero que ahora en 2018 pidan perdón, hablen de las víctimas, aunque no de todas, y dicen que no se volverá a repetir la lucha armada, es importante. Muy importante.