Canarias, Ceuta y Melilla son España
Empiezan a hablar de Marruecos quienes vivían en el norte de África en el siglo VIII como Al-Maghrib, que significaba “el Oeste” o “donde se pone el sol”. Este término se adopta por los historiadores medievales coincidiendo con la conquista islámica del norte de África en el siglo VIII y para diferenciar lo que pudiera ser el actual Marruecos de sus colindantes acuñaron formalmente el nombre Al-Maghrib-al Aqsa, “el extremo Oeste” o “el Oeste más lejano”. Los pueblos que allí vivían en el siglo VIII eran los amaziges (Zenatas, Masmudas, Sanhajas, Gomaras, Miknasas y Bargawatas). Asimismo, en aquella época vivían en el norte de África comunidades de cristianos-romanos y judíos. Entonces, llegaron los árabes, conquistaron aquellos pueblos y los sometieron, sobre todo a los amaziges y a los cristianos puesto que las comunidades judías sí se adaptaron mejor al estatus de dhimmi y al correspondiente pago de impuestos especiales (jizya) a cambio de vivir como ciudadanos de segunda.
Lo más parecido a la fonética del término actual España aparece en siglo IX a.C., cuando los navegantes fenicios usaban el término semítico i-spn-ya que significa “tierra de conejos”. Este término fue adaptado del fenicio al latín por los romanos en el siglo II a.C. a “Hispania”. Para Roma, Hispania no sólo era un término sino una demarcación del Imperio que abarcaba toda la península. El Imperio Romano cae y el latín vulgar hablado en la península ibérica allá por el siglo VI, ya en manos de los visigodos, empezó a registrar por escrito el término Espania o Spania, considerando la península como unidad geográfica y cultural. Es en los siglos XV y XVI con los Reyes Católicos cuando aparece el término actual España.
Más allá de la fonética, de los sucesos invasores y de la antropológica cultural y yendo a lo político-administrativo, si tomamos como referencia común de España y Marruecos el control del actual territorio, tenemos por un lado para España el año 1515 con Fernando el Católico y el Tratado de Blois. Y para Marruecos 1666 como el año en el que el Sultanato de la Dinastía Alauí unifica el caos que existía hasta ese momento, moderniza e institucionaliza las hasta entonces precarias relaciones diplomáticas establecidas con Europa por dinastías anteriores (almohades, meriníes y saadíes) y proyecta el reino hacia la modernidad. Si damos un paso más hacia lo estrictamente político, España como Estado surge formalmente con los Decretos de Nueva Planta terminados de promulgar por Felipe V en 1716. En el caso de Marruecos y si nos atenemos al mismo rigor, el Estado como tal surgió con el sultanato de Mulay Ismail de la Dinastía Alauí, quien falleció en 1727, el cual logró que a partir de entonces todos los tratados internacionales fueran firmados entre el Estado del Sultán de Marruecos y las potencias europeas.
Canarias es territorio de las Españas desde julio de 1496, desde la Paz de Los Realejos. Melilla también es territorio de las Españas desde 1497, tras la expedición pacífica de Pedro de Estopiñán patrocinada por Juan Alonso Pérez de Guzmán, duque de Medina Sidonia y apoyada logísticamente por los Reyes Católicos. Ceuta pertenecía al Reino de Portugal desde 1415; En 1640, después de 225 años siendo Portugal, los ceutíes decidieron mediante rebelión institucional y popular ser fieles a las Españas y rechazar la rebelión del Duque de Braganza para proclamarse Rey de Portugal. Ello produjo que Ceuta dejara de ser Portugal y pasara formalmente a ser territorio de las Españas bajo el reinado de Felipe IV.
Por todo lo anterior, Canarias, Ceuta y Melilla son parte indiscutible de las Españas antes de que en 1666 la Dinastía Alauí unificara el territorio marroquí. De hecho y como ya he relatado, Canarias es territorio de las Españas desde 1496, Ceuta fue integrada como territorio de las Españas en 1640 (tras la disolución de la Unión Ibérica, habiendo sido portuguesa desde 1415), y Melilla fue incorporada como territorio de las Españas en 1497. Canarias es Territorio de las Españas 231 años antes de que Mulay Ismail falleciera, Ceuta 87 años antes y Melilla 230 años antes.
La ONU nunca ha incluido a Ceuta ni a Melilla en la lista de Territorios No Autónomos pendientes de descolonización. Tienen el mismo estatus que cualquier otra comunidad o ciudad española. No son colonias ni protectorados. Son Ciudades Autónomas integradas plenamente en la organización territorial del Estado español (Art. 144 de la Constitución de 1978). Sus ciudadanos eligen a sus propios representantes en las Cortes Generales españolas y forman parte integral de la Unión Europea y de la NATO.
La inmensa mayoría de los españoles, y concretamente la población de Canarias, Ceuta y Melilla, se sienten españoles. Canarias, Ceuta y Melilla pertenecen a los canarios, ceutíes y melillenses y a todos y cada uno de los españoles en virtud de la Constitución española. La soberanía nacional de España ha de ser defendida de cualquier agresión extranjera; se trata de un principio fundamental recogido y regulado en nuestra Carta Magna al que ha hecho caso omiso el gobierno social-comunista de Pedro Sánchez tras la invasión de la frontera de Ceuta por más de 72.000 personas en menos de 48 horas.
Pedro Sánchez debe explicar qué información sobre él y su familia tiene el gobierno de Marruecos como para que abuse como abusa de España sin recibir el más mínimo reproche. El Gobierno de Marruecos juega a conseguir objetivos varios a costa de vulnerar derechos de España porque está seguro de que desde La Moncloa del PSOE van a hacer todo lo posible y lo imposible por justificar todos los atropellos habidos y por haber. Una enorme fortaleza geopolítica del gobierno de Marruecos es la certeza del apoyo de los EEUU y de Israel tras la alineación de España con Hamás, Hizbulá, Venezuela y China. En definitiva, Marruecos aprieta a un Estado fallido en favor de sus propios intereses.













