Un estudio científico confirma que oler pedos previene el cáncer y alarga la vida

Todos lo hacemos. Ricos, pobres, jóvenes, viejos, reyes o hasta el Papa. De tirarse pedos nadie se escapa. Es una función natural perfectamente normal y necesaria para nuestro cuerpo; sin embargo, hay pocas cosas que estén tan socialmente estigmatizadas como tirarse un pedo. Un cuesco fuera de tiempo puede arruinar una relación, una reunión familiar e incluso dejarnos sin trabajo. Hasta ahora.














