'Rafa Nadal es catalán: su triunfo en Roland Garros nos ha enseñado el camino'

El totalitarismo ideológico del nacionalismo catalán no conoce límites, alcanzando con su afán de notoriedad cotas más cercanas al panorama del surrealismo daliniano, que a los postulados de la política globalizada del siglo XXI. Todo vale en busca del socarrado certificado de autenticidad en el camino del imaginario 'dret a decidir'.


















