El gris futuro que espera a la selección española
Seamos sinceros, España hoy no está dentro del grupo de las mejores selecciones del mundo. No tiene una generación de oro como aquella que llevó a la Roja a dominar mundiales y eurocopas y, cuanto antes se acepte esto, mejor le irá a un combinado al que no se le pueden pedir títulos importantes.
La mediocridad se deja ver en todas las líneas
Posiblemente, la última gran estrella de la selección española ha sido el entrenador Luis Enrique. Al menos en lo que a revuelo mediático se refiere, y es que sobre el césped no hay nadie que sea capaz de brillar de forma rotunda.
Aquel once en el que se contaban jugadores como Villa, Fernando Torres, Xavi, Iniesta o Xabi Alonso es cosa del pasado. Incluso da un pellizco de nostalgia repasar ese pasado tan reciente en el que cualquier aficionado podía sentarse a ver a la selección de Aragonés o de del Bosque sabiendo que la victoria iba a caer de nuestro lado.
Hoy, tanto la defensa como la delantera y el centro del campo cuentan con buenos jugadores, sí, pero no con los mejores del mundo. Es cierto que hay algunos como Pedri o Gavi que no alcanzan ni los 20 años, por lo que aún tienen mucho margen de mejora para convertirse en estrellas.
Pero donde de verdad se nota la bajada de nivel es en la delantera y en la defensa. Jugadores con la treintena muy pasada, como Aspas o Joselu, no pueden ser la esperanza de una España huérfana de gol.

El primer título en juego
Con el panorama que antes hemos dibujado y con un Luis de la Fuente que todavía no se ha podido acomodar en el banquillo, llega la primera fase final para una selección que viene de caer en Escocia y que se ha cargado de dudas con ello.
Una buena forma de ganar apostando ahora mismo es decir que España va a triunfar en la Nations League. La Final Four de esta competición comenzará a mediados de junio cuando los clubes hayan cerrado la temporada.
A España le espera nada más y nada menos que Italia. No es que los transalpinos sean hoy la temible azzurra de otros tiempos, pero tampoco España invita a soñar con grandes gestas o victorias imponentes.
Lo cierto es que la Nations League puede llegar en muy mal momento para de la Fuente. Como ya hemos dicho, la derrota ante Escocia es de las que duele y la selección no va a volver a jugar hasta que llegue la competición de junio. Una nueva caída, ahora en una fase final de un torneo oficial, podría hacer que el verano fuese muy largo para el nuevo seleccionador.
Lo que salta a la vista de todo ello es que España está en la actualidad en un vagón medio de selecciones. Pedir a estos jugadores que devuelvan los triunfos de una época legendaria es pedir demasiado.
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