La madre de Rubiales, ingresada de urgencia en su tercer día de huelga de hambre
Ángeles Béjar, la madre de Luis Rubiales, ha sido ingresada en el hospital Santa Ana de Motril tras no encontrarse bien en el que era su tercer día de huelga de hambre. Así lo ha confirmado el párroco de la parroquia de la Divina Pastora, situada en el centro de la ciudad, a los medios de comunicación que esperaban a las puertas del templo.
"Ha sido ahora por la calor y por todo. Tenía los pies hinchados y se encontraba cansada. También estaba nerviosa. Estaba en una crisis", ha dicho el religioso a eso de las 18:30 horas de este miércoles al tiempo que ha confirmado que Luis Rubiales ha hablado previamente con su progenitora y le ha convencido de que saliera de la iglesia.
La noticia facilitada por el cura, de nombre Antonio, llegó sólo un cuarto de hora antes de que Ángeles Béjar cumpliera su promesa de volver a comparecer ante los medios de comunicación, algo que ya hizo el martes 29 en una caótica rueda de prensa improvisada dentro de la iglesia.
El pasado lunes por la mañana Ángeles Béjar iniciaba una huelga de hambre indefinida en apoyo a su hijo tras justificar su beso con Jennifer Hermoso asegurando que se estaba comentiendo una "cacería" contra su hijo.
En la puerta de la iglesia del barrio de Capuchinos, además de los medios de comunicación, ha habido durante todo el día grupos de curiosos y personas que apoyan a Rubiales y a su familia, algunos de los cuales se han cruzado reproches con algún vecino que les ha criticado.
Los familiares de Ángeles Béjar habían llegado a estudiar la posibilidad de ir rotando para acompañarla, ya que no querían que estuviera en ningún momento sola. También habían asegurado que la huelga de hambre la estaba realizando sólo Ángeles Béjar, y habían contado en la mañana de este miércoles que, tras la autorización del párroco, se había puesto un colchón en la sacristía donde se podía dormir con "la comodidad que permite esto".












