El príncipe heredero pierde los derechos al trono de Rumanía por dejar embarazada a su asistente

Éste que acaba ha sido un año de sobresaltos para la familia real rumana.
Demasiados para la quebradiza salud del rey Miguel y de su esposa Ana de Borbón Parma. Los ancianos monarcas han decidido pasar la Navidad en su residencia habitual de Suiza en vez de en el castillo rumano de Savârsin -donde la dinastía acostumbra a pasar estas fechas-, quién sabe si para no tener que compartir nuevas intrigas en los postres con su yerno, el maquiavélico príncipe Radu. Porque lo cierto es que los escándalos familiares que colean pueden atragantar a cualquiera incluso el turrón...


















