Una profesora llama a los hombres 'a violar mujeres no musulmanas' como trofeos de guerra

Es absolutamente repulsivo.

Es absolutamente repulsivo.

La ciudad de Niza, que sufrió un atentado terrorista el pasado 14 de julio y que la semana pasada se sumó a las localidades francesas que han prohibido el 'burkini' (la cercana Cannes, entre ellas), ha sido testigo de un hecho hasta ahora insólito: una patrulla de policías obligaron a una mujer musulmana que estaba en la playa, ataviada de pies a cabeza, a quitarse las prendas que cubrían el bañador.
Final infeliz. La cadena catalana de electrodomésticos Miró anunció ayer a sus trabajadores mediante una misiva su intención de iniciar un proceso de despido colectivo.

Bomberos del Consorcio Provincial de Valencia han rescatado a una mujer con obesidad mórbida que estaba enferma y vivía en un tercer piso en una finca sin ascensor en el Grau de Gandia.

Los números no son infinitos, al menos los de teléfono. Así lo ha recordado el informe remitido por la CNMC al Ministerio de Industria, en el que señala "la necesidad de atribución de una nueva numeración geográfica para el servicio telefónico fijo en determinadas provincias", ya que algunas como Madrid, Guipúzcoa o Málaga superan el 90% de la ocupación.

La fiesta acabó en tragedia.

El presidente de la Federación Española de Entidades Religiosas Islámicas (Feeri), Mounir Benjalloun, advierte de que la prohibición del traje de baño islámico o burkini en playas francesas "solo servirá para despertar a los grupos islamistas más radicales". Además, teme que el debate pronto se traslade a España.