Acusaciones públicas de 'islamofobia' entre los dirigentes del PSOE por una noticia de MEDITERRÁNEO DIGITAL

Buenismo radical y sin fronteras.

Buenismo radical y sin fronteras.

El Estado Islámico ha publicado en su revista Al Naba, uno de sus medios de comunicación oficiales, sobre las consecuencias de los atentados reivindicados por esta organización terrorista en Barcelona y Cambrils la semana pasada, destacando la muerte de "judíos" y "cruzados" en los ataques, y lo hace utilizando una imagen de la Sagrada Familia teñida de rojo.

Pablo Iglesias Turrión, profesor honorífico de la Universidad Complutense de Madrid, donde durante años ejerció su magisterio en Ciencias Políticas, gran líder intelectual y referente moral de la izquierda, ha confundido por dos veces este jueves, durante unas declaraciones a los medios a su llegada a la Diputación Permanente, el wahabismo -corriente islámica con una interpretación estricta del islam impulsada por Arabia Saudí- con el wasabi, una salsa picante de color verde popularizada gracias a la eclosión de la cocina japonesa.

El Club de los Viernes defiende la libertad de culto de todo individuo, al igual que defiende la libertad de expresión. Incluso la que pueda considerarse desmedida y critique cualquier religión, líder religioso u organización religiosa. Lo hemos hecho con el Papa Francisco, con Cáritas, con la teoría de la justicia social de la Iglesia y también con las cuestiones que no nos gustan del Islam.

El pasado fin de semana, 80 musulmanes de la localidad gerundense de Ripoll se manifestaron para denunciar los atentados terroristas que sufrieron Barcelona y Cambrils. Un gesto loable para demostrar que, a pesar de compartir religión, no apoyan la violencia de los yihadistas.

Una semana después de los atentados en Barcelona y Cambrils, el alcalde de Venecia, Luigi Brugnaro, ha dicho basta: en una conferencia en Rimini, ha asegurado que cualquier persona que grite "Allahu Akbar" (Alá es grande) en la popular Plaza de San Marcos será abatido "inmediatamente", según recoge la prensa local.

Un juez condena a nueve meses de cárcel al agresor, que será expulsado de España cuando cumpla la pena