Prosigue la campaña del Frente Obrero contra el Gobierno de Sánchez, contra la Ley de Amnistía y contra el empobrecimiento general de los trabajadores. Ya hemos manifestado, desde este medio, el mucho interés que nos suscita este nuevo fenómeno político: tanto por la originalidad de su propuesta como por el serio carácter de sus militantes. En esta ocasión, han instalado una lona publicitaria en pleno Barrio de Argüelles de Madrid -a dos kilómetros de la residencia de Sánchez en el Palacio de La Moncloa- en la que se puede leer el lema NO PERMITAS QUE RÍAN LOS ÚLTIMOS sobre las fotos sonrientes de Sánchez y de Puigdemont. Desde este medio no podemos menos que pensar que muchos españoles no quieren que estos dos se rían los últimos, pero que esta intención se vuelve mera palabrería sin una respuesta eficaz: a estas alturas, no se ha encontrado la manera de articular políticamente esta protesta. Sin embargo, el Frente Obrero sí lo ha hecho. Y lo sigue haciendo, porque realizar una labor coherente de oposición requiere no sólo disciplina y objetivos claros, sino también un poco -o un mucho- de imaginación.