
David de Gea perdona... pero no olvida. El portero de España afronta su primer Mundial como titular indiscutible de la selección. En la última cita internacional, la Eurocopa de Francia de 2016, su participación se vio salpicada por las informaciones del denominado 'caso Torbe'. Después de un escándalo a gran escala, la Justicia demostró que todas las acusaciones eran falsas.
"Creo que durante una época no se me ha tratado como se debía. Mucha gente me ha criticado, sabiendo que lo que decían no era correcto, pero después no han tenido el valor de rectificar. Hay mucha gente que no merece que haga entrevistas para ellos. Hay cosas que hacen mucho daño y afectan. No se portaron bien. No han sido justos conmigo. Todavía no se que había detrás de todo aquello y sobe todo que saliera unos días antes del inicio de la Eurocopa".
"Soy un chaval muy tranquilo y es difícil que a mí me afectaran, pero tienes familia, gente cercana que le afectaron más. Es agua pasada y salió que todo era mentira. La gente se volvió loca y había que dar tranquilidad. Desde el principio decía que todo es mentira y algunos llegaron a decir que no debía estar en la selección y al final se demostró que era mentira", recuerda el portero.
Y uno de esos que dudaron fue el hoy presidente del Gobierno, Pedro Sánchez. El entonces candidato del PSOE se saltó la presunción de inocencia del futbolista e incluso pidió que dejara la concentración de la selección. "No me siento cómodo con De Gea jugando con España".
"Acepté sus disculpas con educación. Lo que ocurre es que lo que dijo en su día fue en público y por eso creo que las disculpas también deberían ser en público. También es verdad que la mayoría de personajes públicos que me faltó el respeto ni siquiera se han disculpado ni en privado. Es fácil hablar de los demás en este país", sentencia el portero español.
De Gea ignora a Pedro Sánchez: no le escucha, no le aplaude y 'pasa' de mirarle #MundialRusia2018 https://t.co/FUWkPDm9nL
— MEDITERRÁNEO DIGITAL (@MediterraneoDGT) 6 de junio de 2018