
El pasado viernes 16 de junio unas 4.000 personas aproximadamente se acercaron hasta las puertas del Camp de l‘Àliga para ver el partido inaugural del Mundial para “La Roja” entre Portugal y España en pantalla gigante en Barcelona. La pena es que, por el aforo impuesto por el Ayuntamiento, únicamente 1.500 pudieron acceder al recinto. Como pasa habitualmente cada vez que algo lleva la marca de la selección española, los barceloneses se volcaron con el acontecimiento. Y a falta de 15 minutos para el inicio del encuentro, nos vimos obligados a cerrar el acceso por el aforo limitado.
Se reunieron sobre las gradas del campo situado en la Plaza Alfonso Comín catalanes de todas las edades y procedencias, pero con una clara mayoría joven. Este hecho convirtió el evento, que fue posible gracias a la colaboración con LaLiga y Valdebebas Fintech District, en una fiesta del deporte español en la Ciudad Condal.
Finalmente, España no salió con victoria, Barcelona sí. Todos aquellos que les gusta disfrutar de “La Roja“, por fin pudieron hacerlo y, por supuesto, sin ningún tipo de altercado. Queda aún Mundial por delante y nuestras redes sociales no dan abasto con la continua llegada de mensajes pidiendo la proyección de los próximos encuentros. Que no será hasta octavos cuando volveremos a organizar el mismo evento pero mejorado.
El Ayuntamiento nos exigió más de lo habitual y nosotros cumplimos. Ahora nos toca a nosotros exigir mejores condiciones. Por lo tanto, sólo queda sentarnos con el Ayuntamiento y ampliar el aforo del emplazamiento, aprovechando el césped del mismo. Una solución muy sencilla que esperamos poder hacer efectiva el próximo partido.
Tras un inmejorable primer evento en todos los aspectos, donde no hubo ni un sólo incidente, sólo nos queda evitar una imagen: la de un niño enfadado por no poder entrar al recinto por culpa de tener un aforo tan limitado.
Barcelona con la Selección pondrá todo su empeño para que nadie se quede en las afueras del estadio. Esperamos que el Ayuntamiento lo permita.